Bajo la lluvia pertinaz, los policías y los militares no cesaban de golpear a los manifestantes del movimiento social Yosoy132 y a los ciudadanos que los defendían y es que sólo faltaban unos minutos para que el gobernador diera el tradicional Grito de la Independencia de México desde el balcón central de palacio de gobierno. La hora: "poquito antes del grito", nos cuenta Verónica Minerva Leal Trujillo, quien fue golpeada aquella noche del 15 de septiembre del 2012.

La lluvia corrió a los asistentes al grito que se refugiaron en los edificios adyacentes y algunos, señoras con todo y niños lo hicieron en el campamento de Yosoy132 Aguascalientes. Entonces, aprovechando la soledad de la plaza los manifestantes desplegaron una bandera de México frente al Palacio de Gobierno. Fue todo para que se incendiara la mecha en medio del aguacero: empezaron a golpear a todos hasta que se les ocurrió tirarse al suelo y empezaron a gritar "no represión, no represión" y entonces los policías y los militares no supieron que hacer. 

La tensión tenía días. Desde el día 13 gente del ministerio de Gobernación, del ejército y de la policía estatal ya los rondaba cuenta a Blastingnews, Verónica Minerva Leal Trujillo, vicepresidenta del Consejo Estatal del Movimiento de Regeneración Nacional y en aquel 2012, era miembro de diferentes comisiones del 132 y a quien también le toco la golpiza.

El gobernador Carlos Lozano de la Torre no quería a los manifestantes fuera de su palacio el día del Grito de la Independencia de México.

Cuenta Leal Trujillo, "El día 15 en la madrugada decidimos hacer un escrito a la zona militar en la que pedíamos que se nos respetaran nuestros derechos, en la mañana alrededor de las ocho se presentó gente de los mantos altos de la Policía Federal para exigirnos que nos retiráramos pero se presentaron con camionetas sin caseta y las estacionaron con la caja hacia nosotros y nos dimos cuenta que se trataba de levantarnos. Finalmente llegamos al acuerdo de que no quedábamos tranquilamente sin gritos ni nada y así quedamos" y retiraron parte de la acampada para no dar motivos de agresión.

La policía y el ejército rodeaban la acampada

Policías estatales y militares se lanzaron contra manifestantes a golpes y macanazos y con armas largas. " A mí me tocó ver como golpeaban señoras con niños que nos estaban defendiendo. De ninguna manera se movió la gente de tal forma que nos permitieron escapar de allí, nos regresamos a la acampada y se ocultaron en algún lugar del centro de la ciudad hasta las tres de la mañana cuando se pudieron ir a recoger sus cosas de la acampada. Ningún medio de comunicación de los que allí se encontraban para tomar la foto al gobernador publicó nada de la represión.

Luego de esa noche de sangre y lluvia, poco a poco, Yosoy132 fue desapareciendo por las grillas de quienes se vendieron y otros por temor, porque gente armada los perseguía. #Crónica Aguascalientes