Es una criatura sorprendente nombrada como "Phryganistria heusii yentuensis". Es el segundo insecto de mayor tamaño en el planeta y fue hallado en una zona boscosa de Vietnam. Con la apariencia de una rama seca, el Phryganistria heusii llega a medir 54 centímetros al tener sus extremidades extendidas, casi el doble de dos reglas escolares unidas, por mencionar un referente. 

Según un equipo de entomólogos del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, resulta complicado hallar a esta clase de insectos, miembros de la especie Phasmatodea, por el hecho de que se muestran activos por las noches, su camuflaje extremo (además de que son capaces de cambiar de color), y la facilidad que tienen para confundirse con las ramas de su hábitat natural. Incluso han aprendido a moverse como la fronda y por lo general habitan en parajes muy aislados.

De modo que el único modo de descubrir a un Phasmatodea es sacudir enérgicamente las ramas, con la esperanza de asustar al espécimen y que este se finja muerto. Es cuando cae al suelo y puede ser atrapado por los investigadores.

El descubrimiento reportado por el European Journal of Taxonomy, corresponde a una hembra del Phryganistria heusii, cuyo tamaño, como se presenta en muchas otras especies, es el doble que el del macho. 

De entre las características que tiene este raro insecto, destaca su periodo de apareamiento, una auténtica maratón que suele tener meses de duración. Los científicos piensan que la mayoría de los Phasmatodea habitan en el sureste de Asia y ya se tienen identificadas 70 variedades, si bien se anticipa que, en años venideros, esta cantidad se duplique.

Ahora bien, conviene saber que el Phryganistria heusii yentuensis, pese a su enorme tamaño, no está considerado como el insecto más grande del mundo. Solo le supera el "Phobaeticus chani", hallado en el 2008 en Borneo. Es un insecto asombroso, cuyo cuerpo mide 35.7 centímetros, aunque si se incluye el tamaño de las antenas, llega a medir 56.6 centímetros. 

Anteriormente, la marca del insecto de mayor tamaño jamás descubierto lo tenía el Phobaeticus kirbyi, con sus 35.6 centímetros. Hace más de un siglo fue descubierto el ejemplar de esta última variedad y por ello resulta aún más sorprendente que sean halladas nuevas especies aún mayores, año con año. El descubrimiento del Phryganistria heusii yentuensis, sin duda, es uno de los acontecimientos científicos más destacados de este 2014 que ya se despide.