El “Solar Impulse 2” es un avión que no usa combustible, únicamente funciona con la energía solar. Este aparato, ideado por el inventor Bertrand Piccard, es el segundo prototipo de avión solar que podría dar la vuelta al mundo, es toda una esperanza para que futuros logros nos conduzcan hacia una nueva energía más limpia.

Como sabemos, la contaminación atmosférica que genera la aviación civil produce efectos medioambientales de elevado coste. Los motores generan partículas y gases que contribuyen a acelerar el cambio climático y sus consecuencias. El tráfico aéreo y su incremento en los últimos años es uno de los agentes más contaminantes del planeta. Por eso, este avión solar y sus avances están generando muchas expectativas para el auge de las energías renovables.

Se prevé, que en el próximo año 2015, este avión propulsado por energía solar pueda dar una vuelta completa a la Tierra. De momento, las pruebas son muy prometedoras. El “Solar Impulse 2” tiene unas alas de setenta y dos metros y está recubierto de una capa muy fina de fibra de carbono, en la que se incorporan miles de células solares que, según aseguran sus creadores, le otorgarían autonomía suficiente como para volar durante cinco días con sus cinco noches.

La vuelta al mundo del “Solar Impulse 2” empezará en el mes de marzo del próximo año. Partirá del Golfo Pérsico al que, si todo sale bien, regresará tras efectuar una vuelta completa a la Tierra, efectuando claro está, todas las escalas que sean necesarias para que gente de todo el mundo pueda contemplarlo e instruirse sobre su funcionamiento y posibilidades, y sobre todo, y lo más importante, para crear consciencia sobre la necesidad de la utilización de las energías renovables. En el pilotaje se alternarán André Borschberg, ingeniero jefe, y su inventor Bertrand Piccard.

Según una reciente entrevista para el diario El Mundo, Piccard explica que el avión es en realidad una llamada de atención. “Un avión es algo mucho más espectacular que un coche”, dice Piccard, “si no lo hubiéramos hecho así, nadie nos habría escuchado”. Según este inventor, la mayor parte de la energía mundial que se consume, se hace en tierra y en agua, con un 97% del total. Un avión hace las veces de reclamo publicitario, haciendo que muchos políticos y universidades se interesen por el proyecto. Esto significa sin duda, que esta #Tecnología, aplicable a un aparato aéreo, también podría utilizarse para hacer funcionar con energía solar muchos otros vehículos terrestres y acuáticos. Piccard asegura que aquellas empresas que no entiendan la importancia de las nuevas políticas energéticas, que conllevan limpieza y eficiencia, acabarán por hundirse en el futuro.

De momento les queda ultimar los preparativos, y los investigadores aseguran que están trabajando duramente en los últimos meses para que todo salga como es debido. Sólo queda desearles suerte, por nuestro bien y el de nuestro planeta. #Medios de transporte #Ecología