Luego de sufrir la pérdida de alguien muy querido, y tras su consecuente depresión, la gente repite constantemente que debes superarlo, y que aunque el dolor sea muy grande no es nada que no pase con el transcurrir de los días o de los meses, que debemos salir adelante pues aunque se esté tan triste en ese momento, "de amor nadie se muere".

¡Pues no! Hemos vivido equivocados, y es que un reciente estudio realizado por médicos coordinados por Elizabeth Mostofsky, investigadora del Beth Israel Deaconess Medical Center situado en Boston, reveló que es totalmente posible morir de amor y no porque la depresión haga que dejemos mágicamente de respirar, sino porque tras la muerte de una persona muy amada, la probabilidad de sufrir un ataque al corazón durante las primeras 24 horas después de la pérdida, es muy alta.

La retórica del romanticismo, o antes la del amor cursi y cortés, nos acostumbró a ver que la muerte por amor, como en Romeo y Julieta es posible -siempre que bebamos una poción que nos lleve al más allá con el ser amado-, y en otras historias más profundas de amor, perder la vida juntos para vivir unidos siempre sin la oposición terrenal. De ahí que morir de amor se considere, ante todo, una experiencia poética -a pesar de conocer algunas historias reales donde se habla de que la persona fallecida "se lo llevó", pues a los pocos días u horas de haberse ido al más allá, la madre, el padre, el hermano, o el amor de su vida, muere sorpresivamente.

Pero todo esto hoy tiene un fundamento, pues esta investigación médica ha comprobado que es totalmente posible morir de amor ya que la impresión generada por el fallecimiento del ser querido aumenta 21 veces la posibilidad de tener un ataque cardíaco durante las 24 horas posteriores al deceso.

Esta posibilidad de que el corazón se detenga por amor se mantiene al menos cuatro semanas, aunque al transcurrir de los días, las posibilidades van descendiendo.

La tensión emocional propia de una pérdida tan importante y dolorosa, y el proceso de duelo consecuente hace que la presión sanguínea se eleve e incluso pueden provocar un cambio en la bioquímica de la sangre, además, esta tensión afecta la rutina habitual que abarca actividades sanas como hacer ejercicio o comer de forma balanceada y a sus horas, lo que puede provocar que una persona muera de amor. #El malestar que ocasionan las Enfermedades #Salud