De entre las muchas investigaciones científicas que se espera tengan lugar en el 2015 destacan especialmente algunas de ellas. Si este agonizante 2014 fue el año del cometa, por la hazaña conseguida de posar una sonda en uno de estos bólidos siderales, el 2015 se augura sea el año de los planetas enanos. La sonda Dawn, lanzada por la NASA, arribará el tercer mes del año a Ceres, el objeto de mayores dimensiones en el cinturón de asteroides, poseedor de una enorme cantidad de hielo.

Algunos meses después, en julio, acontecerá uno de los eventos científicos más esperados del año: la nave New Horizons, también de la NASA, tendrá su máximo acercamiento con Plutón, reconocido desde hace poco -al igual que Ceres-, como planeta enano. Algunos investigadores consideran que estos objetos del espacio surgieron cuando pequeños fragmentos de hielo se concentraron en los límites del Sistema Solar, se situaron en distintos lugares, tal vez impulsados por el influjo gravitacional de Júpiter.

Otra de las principales investigaciones que se desarrollarán el año entrante, se relaciona con el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN, el laboratorio de física de partículas localizado en Suiza. Este colosal dispositivo será reactivado tras dos años de ajustes y reparaciones. Conocida como la "Máquina de Dios", el LHC permitió en el 2012 identificar el misterioso bosón de Higgs, la partícula que dota de masa a todas las otras y cuyo hallazgo estaba pendiente para el panorama de la física contemporánea. Para el 2015 el LHC será utilizado con el doble de energía, por lo que, a este nivel de actividad, los científicos esperan conseguir más descubrimientos, algunos de los cuales capaces de cambiar por completo los modelos vigentes del trasfondo del cosmos.

Una vertiente más que será explotada por los investigadores científicos en el 2015, tiene que ver con el deshielo del Ártico. La pérdida de hielo en el Ártico eleva el calentamiento de la región, en tanto que el océano abierto tiene una mayor absorción solar. No obstante, las consecuencias del calentamiento del Ártico en regiones terráqueas con climas más cálidos, aún es motivo de debates. Precisar los vínculos a nivel global, entre la complicada dinámica de la circulación atmosférica, no es una tarea menor, reconocen los expertos. De manera que, el año entrante, se buscará ahondar en la influencia que tiene el deshielo del Ártico en el clima de regiones de la Tierra más al sur.