Una de las incógnitas que más fascina al ser humano sobre el Universo es si estaremos solos ante la inmensidad. Los científicos llevan décadas buscando indicios de una vida “extraterrestre” dentro de nuestro sistema solar. Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que “no estamos solos en la Tierra”, resulta curioso que nos esforcemos tanto en buscar en el espacio exterior cuando aún queda vida por conocer en el interior de nuestro planeta.

Ahora, en una expedición hacia las profundidades de la tierra llevada a cabo por el “Programa Internacional de Descubrimiento del Océano”, se han descubierto unas bacterias nada más y nada menos que a una profundidad de más de tres kilómetros y medio. Este hallazgo ha sido posible gracias a un artefacto capaz de taladrar la corteza terrestre hasta distancias nunca vistas.

Los investigadores han bautizado a estas bacterias como seres “intra-terrestres”. Esta es una prueba más, de que la vida puede desarrollarse en ambientes mucho más extremos de lo que cabía esperar, demostrando que “los alienígenas existen y que están entre nosotros desde siempre”.

La investigación se realizó en la costa de Japón, donde se llevó a cabo este particular “viaje al centro de la Tierra” mediante un “taladro” de grandes dimensiones que consiguió recoger las muestras de estas curiosas bacterias. Estos seres “Intra–terrestres” viven en estado aletargado, pues a estos niveles de profundidad el agua es muy escasa y ya no digamos la presencia de luz o de oxígeno, aunque sin embargo la temperatura es bastante más elevada que en la superficie, lo cual favorece a estos microorganismos.

Los científicos están estudiando a estos habitantes terrestres desconocidos y han conseguido ya realizar algunas pruebas en sus instalaciones, llegando a la conclusión de que estos microorganismos viven a base de “compuestos de carbono”, una dieta pobre que las mantiene en un estado de eterno sopor. Sin embargo aún quedan muchos experimentos por hacer y muchas incógnitas que resolver acerca de estos curiosos miembros biológicos.

Por ejemplo aún está por averiguarse si siempre han estado allí o si por el contrario se han movido progresivamente hacia el interior voluntaria o involuntariamente; si forman parte de todo un ecosistema “Intra-terrestre” que aún queda por descubrir o si son únicas en su especie. No se sabe si estamos solos o no en el Universo, pero lo que de momento no hemos podido encontrar es dónde se encuentran los límites de la vida en la Tierra. #Tecnología #Ecología