Uno de los grandes miedos de la civilización proviene del espacio exterior: son los meteoritos y los asteroides, no en vano ya provocaron la extinción de los anteriores habitantes del planeta, los dinosaurios. Es un pánico humano, que ha inspirado grandes obras de la ciencia ficción en las que la Tierra ha sido arrasada una y otra vez por el impacto de un meteoro, provocando hecatombes que producirían la extinción total o parcial de la raza humana. Por ello, el ser humano nunca ha dejado de mirar al cielo, preguntándose cómo se podría parar una gran roca espacial que se acercara a toda velocidad hacia nuestro planeta. Aún no lo hemos averiguado, pero tiempo al tiempo.

Existen organismos especializados en el control de nuestros cielos y en la vigilancia, los llamados "NEO", objetos que se encuentran relativamente cerca del planeta y que podrían ser potencialmente peligrosos al existir probabilidades menores o mayores de que estos impacten sobre la superficie. Pero ahora, además, los científicos podrían ser capaces de predecir con mayor exactitud la llegada de uno de estos objetos a la Tierra.

En la #Universidad Complutense de Madrid existe un equipo especializado que lleva mucho tiempo intentando descubrir un patrón en la forma en la que los asteroides suelen impactar sobre el planeta, descubriendo que "existe una época determinada del año en la cual estos sucesos son más frecuentes", tal y como explicaba uno de los investigadores al diario El País.

Consultando documentos y diversas fuentes históricas, han podido concluir que el número de asteroides que llegan a la atmósfera se concentran en períodos muy concretos del año, sobre todo en el período que corresponde "entre los meses de febrero y julio".

La explicación más plausible es que el planeta Tierra, durante su recorrido alrededor del Sol, puede estar atravesando grupos de objetos a la deriva - que aún son desconocidos para los investigadores - y que se encuentran en la misma ruta, por lo que el planeta coincidiría con ellos, en su paso por ese mismo punto orbital, en determinadas épocas anuales. Estos objetos no son aquellos que provocan las "lluvias de estrellas", sino que se trata de cuerpos de una masa capaz de provocar eventos de una mayor repercusión.

De momento, los estudiosos esperan con expectación el próximo informe de la NASA, en el que se harán públicos los datos, que definirán con exactitud las fechas de la llegada de asteroides que han chocado contra la Tierra en los últimos veinte años, para poder continuar con más fiabilidad, este interesante estudio.