Hoy en día el cáncer es una de las grandes epidemias que sufre el mundo contemporáneo. Miles de personas son diagnosticadas a diario de alguna enfermedad neoplásica y, miles también, mueren por culpa de ella. Cierto es que, actualmente, muchos de los cánceres que se diagnostican se hacen en una etapa temprana gracias a todos los métodos de cribaje y prevención que se han desarrollado en los últimos años. Pero, tristemente muchos de ellos son diagnosticados de manera tardía, puestos que no dan síntomas visibles hasta que están en un estadio avanzado, como ocurre con el cáncer de colon.

Sin embargo, el cáncer de mana, es el de mayor incidencia en las mujeres, e incluso, se estima que una de cada ocho mujeres vivas padecerá la enfermedad a partir de los 50 años. Para ello y, por su alta incidencia y mortalidad, se han establecido varios programas de cribaje y prevención de éste en muchos países del mundo, con lo que resulta en una reducción de la mortalidad por este tipo de cáncer al ser diagnosticado en etapas más tempranas.

Hay muchos signos de alarma que nos avisan que se puede estar formando un cáncer de mama, tales como: hinchazón de un solo lado de la mama, retracción del pezón o enrojecimiento de éste acompañado de lo anterior. Por ello, es muy importante que las mujeres a partir de 20 años sean enseñadas por su médico de familia o ginecólogo para aprender la autoexploración mamaria y axilar, en busca de algún tipo de anomalía de manera rutinaria.

Pues bien, investigadores de la escuela de Medicina de Washington de St. Louis han desarrollado, mediante un ensayo clínico, una vacuna que puede ser completamente segura en las pacientes con cáncer de mama diagnosticado en estadios avanzados e, incluso, metastásico.

El estudio demuestra que la vacuna prepara al sistema inmunológico de la paciente para atacar a las células cancerosas, de manera que las defensas del organismo se dirijan a una proteína que expresan en cantidades anormalmente altas las células tumorales del tejido mamario, conocida como Mamoglobina-A.

De esta forma, la vacuna prepara a los glóbulos blancos para dirigirse a las células que produzcan esta proteína y la destruyan y, con unos efectos secundarios, derivados de la vacuna, clasificados de leves a moderados, como dolor e hinchazón en la zona de la vacuna o clínica gripal sin importancia.

Aparte de ello, la vacuna también ha conseguido frenar el avance de la enfermedad de pacientes con enfermedad diseminada o metastásica, aun cuando su organismo está débil por la quimio-radioterapia. #El malestar que ocasionan las Enfermedades #Salud