Y así tenemos que, los neandertales, desaparecieron del continente europeo hace aproximadamente 40.000 años, pero la sustitución por nuestra especie, el homo sapiens, fue dilatada y más compleja de lo que se pensaba. Estudios recientes indican que, los neandertales y nuestros antecesores prehistóricos, convivieron durante un largo periodo, que fue de entre 470 y 5 mil años, de acuerdo a las diferentes zonas del mundo la que se dio. En general, esa convivencia se presentó en un margen de entre 25 y 250 generaciones, es decir, el tiempo necesario para que acontecieran muchas clases de intercambios genéticos y culturales.

Veneraban a los niños tras su muerte

La existencia de los niños neandertal era riesgosa y complicada, pero esto no implica que padecieran un entorno hostil. Los niños se mantenían unidos al grupo por estrechos vínculos emocionales y se valían de juegos para potencializar sus capacidades personales. Ciertos fósiles dejan ver que los niños podían pasar incluso años con heridas sin atender, lo cual no refleja una gran atención por parte de los padres. Sin embargo, hay que reconocer que tenían un rol muy relevante en la expresión simbólica estos grupos prehistóricos. Por ejemplo, las tumbas de los niños eran más elaboradas que la de los adultos, de modo que la atención que no recibían en vida se les brindaba tras su muerte.

La manera en que se comunicaban

No hay que pensar en salvajes gruñidos. De hecho, ellos podrían haber hablado de manera muy parecida a los humanos de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de Nueva Inglaterra, en los Estados Unidos. Los especialistas hicieron un análisis del hueso hioides de un neandertal, con el auxilio de una novedosa tecnología 3D y llegaron a la conclusión que es prácticamente idéntico al de nuestra propia especie. Tal descubrimiento indica que la función básica del tracto vocal se usaba del mismo modo que los humanos, lo cual nos hace creer que contaban con las habilidades necesarias para comunicarse como lo hacemos nosotros.

El origen de los neandertales

En una investigación del mes de mayo del 2014, publicado en la revista Science, científicos que estudiaron el famoso yacimiento de Atapuerca, avanzaron en la comprensión de sus orígenes y así, lograron rescatar hasta 30 ejemplares completos de neandertales, lo que nos han ayudado a saber cómo es que surgió esta especie, a partir de homínidos de mayor antigüedad. Los cráneos hallados en Atapuerca, son asombrosamente antiguos: exhiben rasgos neandertales y tienen 430 mil años, lo cual los ubica en el Pleistoceno Medio. Así también, revelan un estrecho vínculo con los denisovanos, una población euroasiática aún más ancestral.

Insospechados vestigios neandertales

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts y científicos de la Universidad de La Laguna, en Tenerife, anunciaron en junio del 2014, un insólito hallazgo: encontraron en un yacimiento de Alicante, las que quizás sean las heces humanas de mayor antigüedad, las cuales datan de hace 50 mil años y sorpresivamente pertenecen a un neandertal. Los residuos moleculares de estos materiales, nos dejan saber que su dueño no era un tenaz carnívoro- como se pensaba-, sino que sus hábitos alimenticios también incluían vegetales.