Hace unos días fue reportada la captura de un ejemplar de tiburón anguila en las costas australianas. Fue un pescador de Gippsland, quien consiguió atrapar al formidable pez, un monstruo marino considerado por la ciencia como un auténtico fósil viviente. El animal capturado es un ejemplar de tiburón anguila y cuenta con una serie de características que lo hacen parecido a las bestias prehistóricas que abundaban por el mundo hace millones de años.

David Guillot es el nombre del pescador que logró atrapar a uno de estos escualos de atemorizante apariencia. De acuerdo a Guillot, durante sus treinta años de trabajar en los mares, nunca había observado un animal así. La cabeza del tiburón anguila parecía algo extraído de una cinta de terror. El diario Sydney Morning Herald, explica que Guillot atrapó al tiburón prehistórico a más de un kilómetro de profundidad, en las costas australianas.

El animal tiene cuarenta y siete filas de puntiagudos dientes y un tamaño superior a los dos metros. No es difícil comprender entonces la alarma de Guillot y sus compañeros de pesca, al verse las caras con esta enorme bestia, entre los peces que intentaban capturar. Guillot asegura que, más que un escualo, tenía la apariencia de una anguila gigante. De allí precisamente el nombre que recibe esta clase de pez. El tiburón anguila está considerado como una de las más extrañas criaturas de las profundidades. Al parecer, solo puede ser hallado a una profundidad superior a los 400 metros, en las cercanías de las costas de Nueva Zelanda y Japón, en el Pacífico, o en España e Inglaterra, en el Océano Atlántico. Esta especie suele buscar aguas no muy templadas, a diferencia de otras más modernas variedades de tiburones.

El tiburón anguila es una especie que podría remontarse a más de ochenta millones de años. Cuenta con la cabeza y la cola parecida a la de un tiburón normal, aunque su cuerpo es más similar al de una anguila. Tiene más de 300 agudos dientes, distribuidos en 25 hileras. El ejemplar fue capturado en las cercanías de los lagos Entrance. De acuerdo a Simon Boag, miembro de una asociación local de pesca, es la primera ocasión que se habría presentado la captura de un animal de tales características.

Boag comentó a una cadena televisiva que el escualo ciertamente parece tener una gran antigüedad, y por su atemorizante aspecto, da la impresión de ser un animal de los tiempos prehistóricos. Expertos de una organización científica australiana, confirmaron que el ejemplar es un tiburón con volantes, perteneciente a una especie identificada por los científicos, aunque solo ha sido avistada en muy raras ocasiones.