Un grupo de buzos descubrió en el Mar del Norte, un asombroso bosque submarino de los tiempos prehistóricos. Los científicos piensan que ese bosque quedó bajo el agua desde la más reciente Era de Hielo y su extensión es más grande que todo el continente europeo. Dawn Watson y Rob Spray son dos experimentados buzos que lograron el formidable hallazgo de ese enorme bosque submarino. Se estima que este último tiene por lo menos diez mil años de antigüedad. Lo anterior fue reportado por la BBC de Londres. Los especialistas piensan que la superficie de este bosque bajo el mar, es mayor que todos los países de Europa en su conjunto. Los científicos relacionados con la investigación consideran que los cazadores prehistóricos eran capaces de llegar desde este bosque, hasta la actual Alemania, cruzando su vasta extensión.

La submarinista Watson pudo hallar este bosque ancestral a solo 300 metros de la zona costera de Norfolk, en el Reino Unido. El hallazgo se pudo conseguir, por una intensa tormenta que se presentó en el año 2013. Watson señaló que quedó sorprendida por lo que había podido ver bajo las aguas, al descubrir este sumergido bosque prehistórico. Los especialistas estiman que el bosque quedó bajo el mar, cuando se derritieron enormes masas de hielo y el nivel de los mares se elevó unos 120 metros. Numerosos árboles caídos aparecen en el fondo marino, creando una especie de arrecife natural en donde habitan peces de mil colores y exóticas plantas de las profundidades. El hallazgo de este antiguo bosque se logró en una región denominada como Doggerland, en las costas de Norfolk, en Inglaterra.

Otro factor a tomar en cuenta que favoreció el descubrimiento de este bosque sumergido, ha sido el gran avance que han tenido las técnicas y tecnologías relacionadas con el buceo y el submarinismo en general. Como ejemplo de ello, basta con mencionar que, no hace mucho, un grupo de buzos rompió una marca mundial al conseguir sumergirse 100 metros en aguas a muy baja temperatura, en el cráter de un volcán ubicado en la Antártida. Los integrantes de esta expedición subacuática, llegaron a una profundidad exacta de 97 metros, en las aguas de la isla Decepción. Por lo general, la profundidad que alcanzan los buzos en la Antártida no rebasa los 20 metros, y hasta la fecha, nadie había buceado más profundo. Esta creciente mejora en las técnicas del buceo, ha permitido el hallazgo en las costas de Norfolk del sorprendente bosque submarino de los tiempos prehistóricos, antes comentado.