La célebre y bien preservada momia de Ötzi, un hombre de la Edad de Hielo, del Tirol, correspondió a un cazador que murió desangrado hace aproximadamente 5,300 años, en lo que parecería corresponder a un crimen cometido en los tiempos prehistóricos. Esta famosa momia expone extraños tatuajes que han despertado una gran curiosidad entre la comunidad científica. Son 61 marcas en total cuyo significado aún es desconocido para los investigadores. Científicos del Instituto EURAC en Bolzano, Italia, han logrado exponer cada una de estas figuras por medio de un procedimiento no invasivo y durante este proceso han hallado una aún más rara. Se trata de una diminuta marca en la caja torácica de este hombre prehistórico, que casi no puede advertirse a simple vista, por el oscurecimiento que ha presentado la piel de la momia, con el paso de los siglos.

Los científicos que hallaron la momia de Ötzi, ya habían observado tales tatuajes, desde el mismo momento de haberla descubierto, en 1991. Estaba oculta y congelada en un glaciar de los Alpes, en la zona fronteriza entre Austria e Italia. Numerosas investigaciones se han desarrollado para intentar descifrar esas curiosas marcas en la piel de la momia. Pero solo hasta la fecha, gracias a un procedimiento desarrollado por Marco Samadelli, especialista de EURAC, se ha podido elaborar una cartografía integral de la totalidad de los tatuajes del hombre de Ötzi. Es uno de los tatuajes más antiguos de los que se tenga noticia en los anales de la ciencia.

De acuerdo a lo que se detalla en el Journal of Cultural Heritage, Samadelli y su equipo de colaboradores fotografiaron el cuerpo momificado desde distintos ángulos, utilizando una técnica multiespectral, capaz de cubrir varias gamas de longitudes de onda, que van desde el ultravioleta al infrarrojo. Lo anterior posibilitó que los científicos pudieran observar, de manera clara, los tatuajes que estaban ocultos en las diferentes capas dérmicas de la momia y que no son detectables ya, a simple vista. Al final del análisis, en el cuerpo de Ötzi, fueron descubiertas 61 marcas integradas por líneas que van de los 0.7 a los 4 centímetros de diámetro. Casi todas ellas están colocadas en grupos de 2, 3 o 4 líneas situadas de manera paralela y también a manera de cruces.

El Hombre de Ötzi está considerado como la momia de mayor antigüedad en el planeta y ha sido muy analizada por la ciencia. Tenemos una idea bien definida del aspecto que tuvo y de las enfermedades que aquejaban a este hombre prehistórico, como por ejemplo, que era intolerante a la lactosa, que padecía de un mal cardíaco y tenía caries.