La famosa criatura del Lago Ness corre el riesgo de perder su sitio de privilegio en el imaginario colectivo, ante el hallazgo de los restos fósiles de un poco conocido reptil marino que habitó en la edad Jurásica. Son vestigios fósiles que han sido encontrados en la isla de Skye, en Escocia.

Por lo menos los paleontólogos han confirmado la realidad de este animal prehistórico. Fue un feroz cazador que tenía el tamaño de una embarcación fuera de borda, es decir, unos cuatro metros, desde las fauces hasta la punta de la cola. Habitó en tibias y poco profundas aguas, en el entorno de lo que actualmente es Escocia, hace 170 millones de años, de acuerdo a lo comunicado por un equipo de científicos apoyados por la Universidad de Edimburgo.

Los investigadores han comentado que pudieron hacer la identificación de esta especie, por el generoso aporte de un coleccionista que donó los restos a un museo, en lugar de ponerlos a la venta o guardarlos para sí. De haber procedido de esta manera el coleccionista, nunca se hubiera sabido la existencia de este sorprendente dinosaurio. Los paleontólogos han podido estudiar los vestigios de dientes, cráneos, vértebras y un hueso del brazo de este animal, los cuales fueron desenterrados de la ínsula a lo largo del último medio siglo.

De este modo, los paleontólogos fueron capaces de identificar numerosas muestras de animales acuáticos de la prehistoria, como es el caso de los ictiosaurios, los cuales habitaron desde el Periodo Jurásico Temprano, hasta el Medio. Entre ellos aparece la especie recién descubierta, uno de los colosos más feroces de la cima de la cadena alimentaria, acostumbrado a cazar y devorar a otros reptiles acuáticos.

Steve Brusatte, científico de la Universidad de Edimburgo, asegura que durante el tiempo de los dinosaurios, en las aguas escocesas abundaban reptiles acuáticos del tamaño de una gran lancha. Los fósiles de estas bestias prehistóricas son difíciles de hallar y por vez primera, gracias a la donación del coleccionista, se ha podido detectar una especie exclusivamente escocesa.

La nueva especie ha sido nombrada Dearcmhara Shawcrossi, como un homenaje a Brian Shawcross, un ferviente apasionado de la paleontología, quien fue el descubridor de los fósiles del ictiosauro de la Bahía Bearreraig, a finales de la década de 1950. Cabe mencionar que «Dearcmhara», en gaélico escocés, significa lagarto marino.

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