Hace algún tiempo, un grupo de científicos de la Universidad de Rochester en los Estados Unidos, halló lo que parecía ser un gigantesco mundo gaseoso o una estrella enana marrón (denominada J1407b) rodeada por un impresionante sistema de anillos, el primero detectado fuera de nuestro sistema planetario. Este sorprendente conjunto orbita alrededor de un astro aún joven, de apariencia similar a nuestro Sol. Al pasar delante de su astro, el formidable sistema lo opacaba de manera delatora.

En la actualidad, los astrónomos, aprovechando el alcance del Observatorio de Leiden, en Holanda, han descubierto más de esta maravilla del espacio. Por ejemplo, han hallado que los anillos de este sistema son verdaderamente enormes. Son treinta de ellos y ocupan un espacio de 120 millones de kilómetros, por lo cual superan en tamaño por lo menos 200 veces a los anillos de Saturno.

Si esos anillos estuvieran alrededor de Saturno, los captaríamos a simple vista desde nuestro planeta, incluso de manera más definida que observamos a la Luna. Otro detalle interesante es que, entre estos anillos aparecen reveladores huecos, los cuales se relacionarían con la presencia de exolunas o satélites. Toda esta fascinante investigación ha sido publicada en la revista Astrophysical Journal. Mattew Kenworthy, astrónomo del mencionado observatorio, señala que los detalles que se han captado de este sistema de anillos son extraordinarios. Además, Kenworthy comentó que la estrella se ubica demasiado lejos para poder observar de manera directa los anillos, pero se puede obtener un modelo de ese sistema, de acuerdo a las variaciones en el fulgor de aquel distante astro.

Kenworthy detalla el símil con la Luna, imaginando que si se pudieran cambiar los anillos de Saturno por los anillos de J1407b, estos últimos serían totalmente visibles en el firmamento nocturno de la Tierra y de un tamaño varias veces mayor que el de la Luna llena.

Eric Mamajek, otro responsable de la investigación, señaló que, estamos ante un mundo mucho mayor que Saturno o Júpiter y el sistema de anillos que ostenta es por lo menos 200 veces más grande que el de Saturno. De hecho, puntualiza Mamajek, podría pensarse en este objeto espacial, como una suerte de super-Saturno. Basta con pensar que cada uno de estos increíbles anillos, tiene un diámetro de decenas de millones de kilómetros.

Otra interesante referencia acerca de las dimensiones de este sistema de anillos, localizado fuera de nuestro sistema solar, es que probablemente incluye una masa equivalente a la de la Tierra en las partículas de polvo que los conforman y que oscurecen la luz de su estrella.