Hace algunos años, científicos participantes del experimento de China e Italia, DAMA, aseguraron haber detectado materia oscura en sus instalaciones subterráneas experimentales, ubicadas en los Montes Apeninos. Pues bien, parece ser que, en efecto, esos investigadores habrían logrado tal hazaña científica, según la publicación Physical Review Letters.

Un nuevo estudio realizado por Estados Unidos y Europa, no solo comprueba el supuesto hallazgo de DAMA (experimento que no pudo ser reproducido por otros laboratorios) sino que, además, ofrece pruebas de tipo astrofísico que corroboran el descubrimiento reportado por DAMA. Uno de los datos clave de esta reciente investigación es que la materia oscura no tendría interacción con la materia ordinaria por medio de alguna de las fuerzas naturales conocidas -nuclear, gravedad, electromagnética, etc.- sino que se daría por una misteriosa fuerza aún inédita. Además, esta mediación entre materias se presentaría gracias a una partícula similar al aún hipotético axión.

Sustancia apenas surgida del enigma y la suposición, la materia oscura no emitiría ninguna clase de radiación y de allí lo complicado que resulta identificarla, aún con el apoyo de las tecnologías más modernas. Pero aún con ello, la existencia de la materia oscura parece incuestionable por los fenómenos gravitacionales que se observan en la materia ordinaria, lo cual es observable en los cuerpos planetarios, astros y galaxias del cosmos. Asombra saber que se ha estimado que la materia oscura es, por lo menos, cinco veces más cuantiosa que la materia ordinaria en nuestro universo. Esto quiere decir que el ochenta por ciento de toda la materia de la realidad es materia oscura.

Cuando los científicos del proyecto DAMA obtuvieron vasta información acerca de la existencia de la materia oscura y aseguraron que sus estimaciones no tenían cabida para ninguna variación estadística que hiciera pensar en algún error, mencionaron como grado de certeza de su descubrimiento el número 9.5 sigma, lo cual es muy superior al 5 sigma que se toma como mínimo para dar por acertado cualquier hallazgo en el campo de la física contemporánea.

Lo malo fue que otros científicos, cuando quisieron repetir el experimento DAMA -aun utilizando detectores de enorme precisión-, no pudieron hacerlo y por ello se cuestionó mucho la interpretación dada a las conclusiones de la prueba original. Pero de acuerdo a lo que observa Eugenio Del Nobile, profesor de la Universidad de California, la imposibilidad de repetir lo obtenido por DAMA con respecto a probar la existencia de la materia oscura, tuvo más que ver con la interacción que se lleva a cabo dentro de los detectores. Por otra parte, el mencionado artículo del Physical Review Letters expone la manera en la que una cierta variedad de partícula, capaz de mediar entre diferentes fuerzas, puede lograr que se concilien distintos resultados obtenidos en los experimentos.