La reciente desclasificación de documentos antes secretos por parte del gobierno estadounidense, relacionados con avistamientos de máquinas voladoras desconocidas, ha revelado sorpresas, muchas de ellas vinculadas con ciudades españolas.

En 1955, el día 14 de junio, aproximadamente a las 8 y media de la noche, no mucho tiempo después de la puesta del sol, dos médicos de los Estados Unidos, de apellidos Ellis y West, mientras se hallaban reposando en la terraza del Hotel Castellana Hilton, en la ciudad de Madrid, miraban el vuelo de las aves por sobre el techo abierto del edificio. Fue en ese momento cuando West logró avistar en lo alto un punto oscuro que se aproximaba veloz desde el oeste. Inicialmente el médico estadounidense pensó que se trataba de un ave, pero conforme se fue acercando, el objeto, apenas un punto, fue revelando su contorno y real estructura: era una esfera negra, que no reflejaba la luz solar y que se desplazaba con un movimiento controlado con rumbo al este.

Este es solo uno de los doce mil testimonios relacionados con avistamientos de objetos voladores anómalos, recientemente dados a conocer por el gobierno estadounidense. Son ciento veintinueve mil páginas liberadas en la Red, relacionados con eventos acontecidos entre mediados de los cuarentas y finales de los sesentas del siglo XX. Son casos recopilados en el llamado Proyecto Libro Azul, iniciativa oficial de las autoridades estadounidenses para determinar si los ovnis eran o no una amenaza para sus intereses mundiales.

Varios de los casos de este conjunto se relacionan con ciudades españolas como Zaragoza, Toledo, Valencia, o Madrid. No obstante, el más relevante es el avistamiento mencionado, reportado por los médicos Ellis y Watson, mientras vacacionaban en Madrid, en el año 1955. En tanto que para muchos de los otros casos, los militares explicaron que los objetos avistados no eran más que aviones experimentales, meteoros o globos (algunos de ellos con fines científicos), para el caso de Ellis y Watson no pudo hallarse manera de cuestionar el avistamiento, por la consistencia de los testimonios, la confiabilidad de los testigos, los diagramas, informes y cartas que soportan la autenticidad del evento.

El doctor West envió una misiva detallando su testimonio a la Air Force Technical Intelligence Center, en la Unión Americana, oficina gubernamental que le respondió muy pronto, pidiendo mayores referencias y solicitando entrevistarse formalmente con el testigo, así como las fotos que el otro médico, Ellis, consiguió obtener de apresurada manera. No obstante, el análisis de estas capturas no arrojó ninguna información significativa.