Distintos descubrimientos científicos avalarían el llamado Principio Antrópico, es decir, el planteamiento de que el universo está programado para fomentar la aparición de la vida.

Ulf-G Meissner es un profesor alemán de Física Teórica en una institución universitaria de Bonn. Recientemente publicó en la revista Science Bulletin, un conjunto de descubrimientos que apoyarían al interesante Principio Antrópico, esto es, la idea de que el cosmos tiene su forma y condiciones particulares, para propiciar el surgimiento de criaturas capaces de cuestionarse por qué se manifiesta así el universo.

Durante los últimos cincuenta años, los teóricos de la física moderna han logrado hallar que varias de las directrices principales de la Física parecen estar "programadas" para facilitar la aparición de la vida en el cosmos. Como muestra destacan los principios que expone el Modelo Estándar de la Física de Partículas, los cuales facilitaron de manera casi providencial la formación de núcleos de hidrógeno apenas después de la Gran Explosión y posteriormente los átomos de oxígeno y carbono que, unidos, derivaron en eventos de fusión en los núcleos de las primeras estrellas masivas que existieron. Estas últimas, a la postre, estallaron al llegar a ser supernovas, lo cual allanó el camino para el surgimiento de los primeros sistemas estelares y planetas con las condiciones adecuadas para tener formas de vida, basadas en el agua, el oxígeno y el carbono.

Lo interesante es que todos los descubrimientos antes comentados parecen corroborar el célebre Principio Antrópico, enunciado por vez primera en los inicios de la década de 1970 por el científico Brandom Carter. Este planteamiento señala que, el simple hecho de que los humanos existan o participen de lo que hay, el universo tiene que ser de manera necesaria como es, puesto que si fuera distinto no existirían humanos.

En su famoso libro Historia del Tiempo el teórico Stephen Hawking también ha abordado el tema afirmando que el cosmos es captado de la manera en que solo hace porque nosotros estamos en él. El mencionado Meissner, en un importante estudio, se ocupa del Principio Antrópico desde la óptica de la física cuántica y la astrofísica. Una de sus afirmaciones más sugestivas se refieren a que es posible llevar a una comprobación experimental ese principio tan abstracto, utilizando ordenadores de vanguardia, capaces de diseñar modelos de universos, con parámetros diferentes a los particulares del entramado de la física nuclear, propios del entorno natural.

Al plantear el Principio Antrópico, Brandom Carter, aseguró que el Cosmos y por ende sus parámetros básicos, deberían de ser de cierta manera que, en algún instante, propiciaran la aparición de observadores. Y de hecho esto ha sucedido de tal modo, puesto que, en el cosmos ya hay observadores: los seres humanos, capaces de cuestionarse acerca de sus orígenes y el sentido de su existir.