Una reciente investigación fundamentada en un esquema de dinámica no lineal expone que las galaxias crecen por alteraciones en la densidad de la materia, de un modo parecido a la manera en la que las urbes modifican su densidad en nuestro planeta. El análisis podría ser una evidencia más, en la misteriosa circunstancia que nos revela un idéntico patrón matemático, rector de todo el cosmos.

De acuerdo con lo que publica la página web de Massachusetts Institute of Technology (MIT), tal analogía es una muestra de la llamada ley de Zipf. Las metrópolis son consideradas conforme a sus dimensiones, posteriormente su colocación en el registro es inversamente proporcional a la cantidad de habitantes que tienen. Esta es la pauta básica de una teoría acerca de la expansión de las urbes contemporáneas y la densidad de habitantes que exponen.

Abraham Loen y Henry Lin, de la Universidad de Harvard, han hallado un principio capaz de unificar y explicar tales leyes, y a partir de ello han creado un esquema matemático singular, el cual cobra sentido a partir de su variación en un plano euclidiano. De modo que, el esquema poblacional expone una coincidencia con el esquema galáctico que, en primera instancia, toma en cuenta los niveles de densidad de la materia, en los instantes iniciales del cosmos y, posteriormente, atiende el entramado matemático y las alteraciones de tal densidad.

Por último, el planteamiento teórico mencionado se vale de ese entramado matemático para analizar cómo se altera esa densidad en la temporalidad, cuando se quita o agrega materia de un lugar preciso. Tal coincidencia en la dinámica de crecimiento galáctico-urbana podría ayudar en el porvenir a desarrollar estimaciones y anticipaciones de tópicos como la expansión de epidemias y otros fenómenos de enorme complejidad.

Todo ello nos hace evocar la perspectiva hermética de un universo de coincidencias en el que el mundo y lo humano son interpretaciones en escala menor de los cielos o el universo. Al parecer, vinculados por las directrices de lo físico en un entorno holístico, de acuerdo con un planteamiento matemático fractal, al analizar un fenómeno podemos comprender la totalidad de los fenómenos o captar una visualización del cosmos entero como si quedase contenido en una pizca de arena, evocando una imagen del poeta Blake. El filósofo antiguo Plotino afirmó alguna vez que todos los acontecimientos del universo están vinculados, todos los objetos están implicados entre sí, como si formaran parte de un conjunto inconmensurable. De manera que el estudio de los especialistas de Harvard nos revela que, acaso, galaxias y ciudades son, además de grandes concentraciones de luces, señales de vida en la inmensidad del cosmos.