Expertos de la universidad de Oxford, luego de varias investigaciones, han descubierto el mejor método para la absorción del dióxido de carbono que contamina la atmósfera y así remediar el calentamiento global.

Científicos de la institución mencionada han analizado numerosos procedimientos, incluyendo contener las emisiones generadas de las industrias y las plantas eléctricas; adicionar cal a los mares o extraer el carbono del aire que respiramos. A final de cuentas, los investigadores de Oxford determinaron que la mejor solución, era plantar más zonas boscosas.

En el marco del estudio en cuestión, se comprobó que reforestar no solo el modo menos costoso y más eficaz de combatir el calentamiento de la Tierra, sino también la más positiva. Pero los científicos también hallaron otro método de similar eficacia: incinerar fragmentos de madera para transformarlos en carbón vegetal y posteriormente adicionarlos al terreno.

De acuerdo a lo comunicado por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático, las entidades gubernamentales con autoridad en la materia, deben optar por esta clase de tecnologías, en lugar de concentrarse en la contención de emisiones. Los expertos del Panel explican que tales soluciones, precisan menos sacrificios económicos para llevarlas a cabo y de acuerdo a las estimaciones científicas, para el año 2050 podrían liberar a la Tierra de una cantidad de CO2 equivalente al producido cada 2 años y medio.

Otro de los elementos que ayudan a mitigar los efectos del calentamiento global es la presencia de humedales. Por ejemplo, en Perú existen aproximadamente 8 millones de hectáreas de esta clase de ambientes naturales, que incluyen aguajales, lagunas y lagos. Un especialista en el tema, el científico José Álvarez, subraya la gran valía que tienen los humedales para combatir este problema ambiental. Y es que los humedales aíslan el carbono del aire, el cual es el principal responsable del aumento de temperatura a nivel planetario.

Por ello es indispensable proteger a los humedales de la contaminación o los daños ecológicos derivados de las actividades humanas. Una muestra de ello, también en América del Sur, la tenemos en el lago Titicaca, el cual es de gran aprovechamiento para los aguajales y la pescadería de la región. Es una fuente de recursos variados para las comunidades amazónicas.

No obstante, se ha venido presentando una ininterrumpida polución de estas aguas por los desechos sólidos que arrojan los lugareños, las actividades mineras no reguladas, la tala indiscriminada de palmeras, y la explotación irracional de este delicado ecosistema. Ello no ayuda a mitigar y en cambio sí intensifica, los daños medioambientales derivados del calentamiento global. #Ecología