Se trata de una suerte de armadura biónica que incrementa las capacidades naturales del cuerpo humano. Es una especie de armazón con funciones robóticas que aumenta la movilidad propia de las extremidades.

El investigador Serafín Castañeda Cedeño, de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, en su tesis doctoral, se enfoca en la creación de esta clase de exoesqueleto, también denominado "órtesis", que en última instancia es una armadura robótica que aumenta la movilidad corporal.

Castañeda Cedeño en su trabajo académico, analiza la posible construcción de una órtesis con funciones robóticas, que les permitiría a los usuarios alterar las particularidades funcionales y estructurales del esqueleto humano y el sistema neuromuscular.

Castañeda se refiere a su proyecto como un esqueleto exterior, elaborado básicamente con aluminio, tan ligero como para ser funcional con motores de corriente directa y añadidos para disminuir las velocidades. Esta armadura especial para parapléjicos puede tener varios aprovechamientos, como por ejemplo, aumentar la fuerza de las extremidades, servir de apoyo en procesos de rehabilitación y efectuar acciones que las piernas no puedan realizar por su propia cuenta.

Los colaboradores de Castañeda están trabajando para que el prototipo de este traje robótico pueda ser adaptado a extremidades de diferente tamaño y volumen. De este modo cualquier paciente con alguna lesión medular podrá hacer uso de este recurso de vanguardia.

El diseño de este prometedor exoesqueleto ha incluido muchas fases de investigación. A lo largo del 2014 se terminó su planificación mecánica y los algoritmos de control que requiere, con lo cual, se consigue dar seguimiento a las distintas articulaciones que integran esta robótica armadura.

Para este 2015 se anticipa que el prototipo sea fabricado y luego se realicen pruebas experimentales con el apoyo del Instituto Nacional de Rehabilitación. Castañeda mencionó que para el año siguiente se espera finalizar con la serie de pruebas anticipada, para que pueda ser colocado en una persona e iniciar su aprovechamiento en pacientes, pero siempre evaluando si los rangos de movimiento del artefacto son los correctos para cada paciente.

El invento de este científico mexicano se espera que sea especialmente útil para las personas que padecen paraplejia. Esta última es una enfermedad causante de que, la zona inferior del cuerpo de quien la padece, quede imposibilitada de movimiento y sin ninguna funcionalidad. #Tecnología