Se trata de un proyecto seleccionado por la fundación Mars One, de Holanda, cuyo cometido es el envío de humanos a Marte en el año 2018.

Un grupo de científicos de la Universidad de Oporto, en Portugal, emprenderán en el planeta rojo, un plan para plantar semillas en un entorno de condiciones controladas. Son cuatro expertos en biotecnología, que lograron salir victoriosos en una convocatoria lanzada por la fundación holandesa Mars One, encausada al envío de la misión Lander a Marte, en el año 2018.

Los ingenieros lusitanos, han creado un prototipo de tamaño pequeño, no mayor a una caja de zapatos, que incluye distintas secciones. Desde este dispositivo dos sistemas, uno eléctrico y otro de suministro de agua, conseguirán que puedan ser plantadas semillas congeladas, que llegarán al planeta rojo, desde tierras portuguesas, en unos cuantos años.

Se ha generado una gran expectativa, acerca de las posibilidades reales de que esos futuros brotes sobrevivan en Marte. También se ha cuestionado si se puede comprobar empíricamente, que los factores atmosféricos de Marte, en ciertas condiciones, derivarían en resultados parecidos a los de la Tierra, en este caso, cultivos con posibilidades de desarrollarse.

Varios paneles solares generarán la energía indispensable para superar los problemas relacionados con el proyecto comentado: propiciar el brote de semillas terrestres en un entorno planetario diferente. De entrada, se planea aislar el entorno donde se plantarán las semillas. También se tendrá que manejar una perfecta esterilización y depuración de las semillas que se lleven desde Portugal, para retirar cualquier microorganismo que pudiera afectar el proceso de germinación.

Los biotecnólogos portugueses, han seleccionado a la planta "arabidopsis thaliana", acerca de la cual existen varias investigaciones. Por sus características naturales, es la elegida por los científicos lusitanos, para ser llevada a Marte. Era importante para los expertos en el proyecto, tener como punto de inicio, una buena cantidad de antecedentes documentales, acerca de la planta seleccionada.

Se anticipa que la radiación, la distinta gravedad de Marte, y las condiciones que tenga el entorno controlado, determinarán el éxito o fracaso de este plan de germinación de semillas terrestres en este planeta vecino. En última instancia, los resultados que se obtengan, serán de gran provecho para el más ambicioso proyecto de terraformar el planeta rojo, para que, en un porvenir lejano, pueda ser habitado por la humanidad.

De salir exitosa la prueba, voceros de la fundación Mars One, han comentado, que tal vez sea factible instalar la primera colonia de humanos en Marte, en el año 2030.