Una simulación experimental efectuada recientemente estudió el incremento de temperatura que experimenta un cometa al aproximarse al Sol, consiguiendo la aparición de una corteza que sirve de protección al helado interior.

Diferentes acercamientos astronómicos a cometas- por ejemplo la llegada de la misión Rosetta al cometa 67P el año anterior-, han ofrecido a los astrónomos valiosas pruebas de que estos cuerpos siderales, al formarse, han obtenido una dura cubierta exterior y un interior más bien blando.

Recientemente un equipo de especialistas del Jet Propulsion Lab (JPL) de la agencia espacial estadounidense, ha logrado comprender cómo es que se presenta esta dinámica en la formación de cometas, por medio de una simulación realizada en nuestro planeta.

La investigación inició con un análisis del hielo amorfo o poroso, el cual, de acuerdo a los astrónomos, sería la composición habitual de los cometas más fríos de los que se tienen noticia.

Esta clase de cometas incluyen moléculas de vapor de agua que se han congelado con rapidez, a temperaturas aproximadas de -243 grados centígrados. NASA compara esta dinámica física con lo experimentado por el personaje Han Solo de la saga de ciencia ficción Star Wars, quien fue congelado por uno de sus enemigos.

Utilizando un dispositivo parecido a un congelador denominado como "Himalaya", los investigadores, encabezados por Anti Lignell, científico del Instituto de Tecnología de Pasadena, intentaron simular lo que experimenta un cometa cuando se aproxima al Sol, al elevar su temperatura de -243 grados centígrados a más de 123 grados. Pero de manera previa le habían inyectado al hipotético cometa, hidrocarburos aromáticos policíclicos, los cuales son habituales en el cosmos.

Al final del experimento, los investigadores comprobaron que los hidrocarburos aromáticos policíclicos se concentraron rápidamente y quedaron expulsados del hielo. Este último, con el incremento térmico, logró liberar sus moléculas de agua para terminar transformado en hielo cristalino.

Con el paso del tiempo ese hielo es el que forma la cubierta de los cometas, al interactuar con el polvo cósmico.

Uno de los participantes del experimento, Murthy Gudipati del JPL, señala que lo que se observó en esta prueba experimental coincide con lo que indican las observaciones espaciales. Y así la parte interna de estos bólidos siderales se mantiene muy fría y contiene hielo amorfo y poroso.