Ingenieros ingleses han logrado la creación de una red neuronal artificial que puede aprender a jugar videojuegos e incluso a dominarlos como un experto. Y todo lo anterior sin haber sido programado para este fin, de acuerdo a una investigación publicada en la revista "Nature".

La firma DeepMind, misma que fue comprada por Google a inicios del año anterior, ha mezclado procedimientos de aprendizaje cibernético, ya utilizadas previamente en ingenios mecánicos inspirados en los animales, para conseguir que su mente artificial aprenda los secretos de 49 juegos de video de la clásica consola Atari 2600.

De manera que este sistema es apto de hallar el propósito del juego y manipular los controles sin otras referencias que lo que aparece en la pantalla y la puntuación que se va alcanzando.

Por medio de sus sistemas de aprendizaje y adaptación, este mecanismo procede al mismo nivel que lo haría un humano experto en videojuegos. Los creadores del sistema explican que esta demostración de las capacidades de la inteligencia artificial en el ámbito de los juegos de video es solo una muestra del potencial de su algoritmo, el cual puede ser implementado en distintos entornos y ambientes industriales.

Uno de los responsables de este desarrollo de inteligencia artificial, Demis Hassabis, comentó en una entrevista que esta red neuronal es un mecanismo diferente a otros productos, como el famoso Deep Blue, la computadora que en la década de 1990 venció por vez primera a un ajedrecista campeón, Gary Kaspárov.

Hassabis destaca que la principal diferencia entre ambos ingenios es que la habilidad de Deep Blue para jugar ajedrez fue programada con antelación. Un grupo de maestros ajedrecistas e ingenieros expertos vaciaron sus conocimientos en un algoritmo sin más, sin que este último tuviera que aprender nada.

En cambio, este novedoso sistema comienza desde cero, explica Hassabis, sin referencia alguna. Solo tiene su capacidad perceptiva. El algoritmo debe aprender por su propia cuenta los patrones que le pueden servir. Es una creación que debe y puede adaptarse a circunstancias no esperadas.

El experto mencionó además, que los modernos sistemas de redes neuronales de tipo artificial, tienen "más humanidad" que otra clase de software porque son aptos de similar el entorno en el que se encuentran y a partir de ello, decidir por su propia cuenta las acciones que deben tomar.