Es un condicionante para que la vida, por lo menos tal y como la conocemos en nuestro planeta, se dé. Nos referimos a la zona de habitabilidad de un astro. Se trata de la justa distancia, ni menor, ni mayor, que debe tener un mundo con respecto a su estrella, para que pueda haber agua en estado líquido en su superficie.

Debido a lo anterior, a tal área espacial también se le conoce como "Ricitos de oro" puesto que, como la sopa que comía la heroína en la narración infantil, los planetas deben hallarse a una temperatura específica, ni menor, ni mayor, para albergar formas de vida. Ni pueden ser demasiado gélidos, para estar en un eterna era de hielo, ni demasiado calurosos, para generar un efecto invernadero sin final.

Pero aunado a la distancia que deben de guardar con respecto a su estrella, esta última debe tener una masa y una edad específica, ya que, con el paso de los milenios, una estrella varía en su luminosidad y variedad espectral. Y así, en un astro de tipo M, las que más pueden hallarse en la Vía Láctea, la zona de habitabilidad de un mundo se ubicaría muy cerca de su astro.

De cualquier manera, para calcular el potencial de vida de un planeta, también deben considerarse otros factores, como la inclinación que tenga su eje rotatorio o la excentricidad que exhiba su órbita. Los parámetros que han sido establecidos, para determinar la zona de habitabilidad de una estrella, los identificó hace unos veinte años, James Kasting, científico de la Universidad Penn State. Por ello, Kasting es una de las voces más respetadas en esta materia.

No obstante, astrónomos de esta misma universidad, más recientemente, han ubicado tal zona de habitabilidad más lejana a su estrella. Esto último ha hecho pensar que, muchos mundos que se tenían por convenientemente ubicados con relación a su astro, para poder albergar formas de vida, realmente no lo están y otros planetas que estaban fuera de tal zona, sí que podrían ser capaces de ser colonizados por el ser humano o bien, tener condiciones adecuadas para la vida.

Se trata de una modificación de gran relevancia, para la indagación que se hace para hallar vida fuera de nuestro planeta. Pero además, científicos de una universidad escocesa, están convencidos que los límites manejados para la zona de habitabilidad, deben ser alterados aún más, puesto que, de acuerdo a su perspectiva, varios planetas fríos y rocosos que antes se consideraban inhóspitos, podrían albergar formas de vida subterráneas.