Un equipo de arqueólogos griegos, halló un recinto funerario subterráneo muy peculiar. Y es que los investigadores, al inspeccionar esta tumba ancestral, hallaron los restos óseos de una pareja abrazada. Lo anterior fue dado a conocer por el Ministerio de Cultura de Grecia.

El sorprendente hallazgo, se realizó en la Cueva de Diros, un yacimiento arqueológico localizado en las costas de la Península del Peloponeso. Se trata de una zona, que los especialistas consideran estuvo habitada desde hace seis milenios. Este dato es mencionado y confirmado en su mensaje, por las autoridades helenas.

El propio ministerio, en ese mismo aviso, explica que encontrar una tumba que incluya los restos de una pareja abrazada es algo realmente inusual. Por lo consiguiente, el hallazgo en la Cueva de Diros es un caso de este tipo, de los más antiguos que se tengan registro. De hecho podría tratarse del más antiguo descubierto jamás.

Los huesos hallados fueron sometidos a diversos análisis con carbono y estos arrojaron que el emplazamiento data de unos 3,800 años antes de Cristo. Además, exámenes de ADN revelaron que los restos corresponden a una mujer y un hombre, aunque no se dieron más detalles acerca de las edades que podrían haber tenido al morir.

Las investigaciones arqueológicas en Diros iniciaron hace seis años y concluyeron apenas en el 2014. Gracias a ellas también fueron hallados en la zona, los restos de un niño y un feto. De la misma manera, fue descubierta una especie de osario que incluía los restos de otros doce individuos.

El yacimiento tiene más de cuatro metros de extensión, y en él también se descubrieron piezas de cerámica, adornos de perlas y una antigua daga. Voceros del Ministerio de Cultura griego comentaron que el sitio arqueológico de Diros, tiene un inmenso valor histórico, especialmente en lo que se refiere al periodo del pasado al que corresponde.

En el comunicado antes referido, las autoridades griegas comentan que, puede afirmarse sin temor a equivocaciones, que la Cueva de Diros, ha sido considerada por los moradores de la región como un cementerio, por lo menos durante un milenio entero.

Se dice que el amor auténtico es eterno y el hallazgo de esta pareja abrazada en una tumba prehistórica en Grecia, parece confirmarlo. Lo que fue más determinante para calcular la relevancia del hallazgo, más allá de su emotiva proyección, fueron los resultados que se consiguieron con las pruebas de carbono 14: la gran antigüedad que tienen estos vestigios arqueológicos.