Muchas de las muestras obtenidas corresponden a organismos que no causan daños a las personas, aunque también se hallaron vestigios de ántrax y peste bubónica.

En un estudio realizado por científicos de la Universidad de Medicina Weill Cornell, se descubrió que por lo menos un 48 por ciento de las muestras genéticas recopiladas del metro neoyorquino son desconocidas, mientras que el material restante puede ser identificado como virus, plásmidos, diferentes organismos unicelulares y bacterias.

Y si bien la mayoría de estos elementos microscópicos no ofrecen riesgo para los humanos, en este sistema de transporte colectivo de la Gran Manzana también fueron detectados restos de ántrax, peste bubónica y patógenos que ofrecen una elevada resistencia a los antibióticos, según señala el estudio comentado, el cual fue dado a conocer a la opinión pública hace unos días.

Los responsables de la investigación, señalan que, por lo menos la mitad de las detecciones efectuadas, no corresponden a ningún organismo clasificado, destacando la enorme variedad de especies inéditas que se concentran en las vastas zonas urbanas.

Esa sorprendente diversidad de microorganismos desconocidos hallados en el metro, se corresponde con la densidad poblacional de Nueva York, incluyendo los millones de turistas que acuden a esta gran metrópoli, año con año. Se calcula que el metro de la Gran Manzana transporta a cinco millones y medio de personas de manera semanal.

Además, la investigación también reveló que solo el 0.2 por ciento del ADN hallado en este medio de transporte, coincide al cien por ciento con el genoma humano, lo cual no es ilógico, tomando en cuenta que la mayoría de los genomas humanos están pendientes de recibir cabal identificación.

El estudio incluyó la recopilación durante 17 meses de nuestras de los asientos, sujetadores, escaleras, pasamanos, y torniquetes para el acceso y salida de este sistema de transporte de masas. El objetivo de la investigación es el desarrollo de un mapa genético del metro que ayude a comprender la dispersión de microorganismos en zonas urbanas de gran concentración poblacional.

El hallazgo de este material genético desconocido para la ciencia y restos de elementos tan letales como el ántrax o la peste bubónica en las instalaciones del metro de la ciudad de Nueva York, muy probablemente hará que reconsideren sus medidas cotidianas de higiene, quienes utilicen ese medio de transporte en esta famosa metrópoli de los Estados Unidos. #Salud