Evocando un paisaje de Tatooine, uno de los planetas del universo de la saga de ciencia ficción "Star Wars", existen otros mundos en el cosmos, cuyos cielos son iluminados por más de un sol.

En años recientes los científicos han hallado varias de estas curiosidades astronómicas, que podrían parecer surgidos de la imaginación de un escritor de ficción científica, pero que son totalmente reales.

Ese es el caso de un reciente descubrimiento realizado por científicos de universidades británicas y de otras más, de diferentes países. Este equipo de astrónomos consiguió captar uno de los más espectaculares sistemas de estrellas múltiples de los que se tenga registro, en este caso con cuatro astros, en etapa de formación.

El fenómeno en cuestión corresponde a una nube de gas localizada a unos 800 años luz de nuestro planeta. Allí se están formando tres soles de manera simultánea, y otro, más maduro, también se hace presente. Las conclusiones de este estudio, dadas a conocer en la revista Nature, también serán valiosas para conocer el posible crisol que tuvo nuestro Sistema Solar.

Ubicada en la constelación de Perseo, la nube gaseosa Barnard 5 incluye una protoestrella y tres enormes bolsas de materia cósmica, que se transformarán en astros, en unos cuarenta mil años. Los científicos piensan que, de esas cuatro estrellas, tres pueden terminar integrando un sistema estable.

El astrofísico Gary Fuller opina que, esta clase de sistemas con múltiples estrellas, son abundantes en el cosmos. Para comprender la clase de imagen que tienen, basta con pensar en el paisaje de Tatooine que observa Luke Skywalker en la película de "Star Wars: A new Hope", con dos soles iluminando el cielo. Pero Fuller va más allá en su consideración y asegura que la mitad de todas las estrellas existentes, podrían integrar esta clase de sistemas múltiples.

No obstante, desde una perspectiva humana, detectar a un sistema de múltiples estrellas en una temprana etapa de su gestación, había sido un verdadero reto para los astrónomos desde hace muchos años.

Las condensaciones de gas de la nube Barnard 5, que harán surgir las estrellas de este futuro sistema, van de un décimo a más de una tercera parte de la masa de nuestra propia estrella. La separación entre cada una de ellas, van desde tres mil hasta once mil veces la distancia entre el planeta Tierra y su astro.

Los astrónomos consideran que solo dos de las cuatro estrellas que se formarán en la nube Barnard 5, integrarán un sistema estable y las restantes, serán expulsadas definitivamente.