En un momento dado, hace milenios, los lobos se acercaron a las comunidades humanas y por causas aún desconocidas, dejaron de lado sus tendencias depredadoras para coexistir con los hombres y convertirse paulatinamente en #Animales domésticos. Pero la tarea de fechar este cambio resulta muy complicado en nuestros días. Hasta hace algunos años, los científicos creían que esta dinámica de domesticación pudo haber iniciado hace unos 30 mil años, ya que los primeros restos óseos de perros de los que se tenga registro, datan justamente de aquel tiempo.

No obstante, un reciente estudio realizado por científicos del Skidmore College, cuestiona esta teoría, y propone, por medio de un conjunto de evidencias, que los supuestos restos óseos de canes, corresponden en realidad a lobos. Tal hallazgo ha ocasionado que, la práctica de domesticar a los perros, en sus orígenes, haya sido retrasada hasta hace 15 mil años, una datación que corresponde a los restos de mayor antigüedad que se conservan de estos animales.

De esta manera y de acuerdo al estudio mencionado, se sabe que los sabuesos hicieron su aparición en la prehistoria, en los inicios del neolítico, con la llegada de agricultura. La investigación, que fue encabezada por los científicos Michael Coquerelle y Abby Gracia Drake, ha sido publicada en la revista "Nature Publishing Group".

Para efectuar su estudio, estos biólogos utilizaron un dispositivo especial para escaneo en 3D, con el cual revisaron los detalles morfológicos de dos cráneos, uno hallado en Rusia y otro en Bélgica, que hasta muy recientemente, se usaban como evidencias consistentes de la presencia de canes domesticados en el periodo del Paleolítico, hace unos 30 mil años, cuando las primeras comunidades humanas se dedicaban a la caza y la recolección.

Los responsables de la investigación, tras el análisis practicado a los restos óseos, determinaron que, aunque era comprensible que hubieran sido confundidos con cráneos de perros, en realidad correspondían a cabezas de lobo. Lamentablemente estos análisis no tenían tanta precisión como para determinar mayores detalles de los materiales fosilizados. Los autores de la investigación mencionan que, las distinciones entre los cráneos de un lobo y de un perro de raza pastor alemán, son apenas perceptibles, y se requiere estudiarlos cuidadosamente con un escáner en 3D, para llegar a un elevado nivel de certeza.

Y aunque gracias a los trabajos de Michael Coquerelle y Abby Gracia Drake, ha podido ser precisada la fecha de inicio de domesticación de los canes, aún queda pendiente de determinar cuándo se comenzaron a diversificar y propiciar las diferentes razas caninas y cuando se difundió la práctica de domesticar perros, en las comunidades humanas del neolítico.