Cada día, en el mundo, se producen aproximadamente 364.000 alumbramientos. Es el momento más esperado, con entusiasmo y dicha, por los padres primerizos o de aquellos padres experimentados que reciben a un nuevo integrante en la #Familia.

En el Centro Médico Cedar-Sinai de Los Ángeles, Estados Unidos, el Neonatólogo William Binder también tuvo su sorpresa inimaginable, en su vida profesional dentro del Centro Médico, al ser partícipe y testigo de un parto fuera de lo común. Durante la operación ayudó al nacimiento de un bebé cuando este aún permanecía dentro del saco amniótico. Hecho que no es muy habitual entre los neonatos. Binder manifestó: "Nos quedamos sin respiración. Fue un momento asombroso que quedará en mi memoria durante mucho tiempo"; quien tomó, con su dispositivo móvil, una instantánea del acontecimiento antes que el bebé rompiera el saco amniótico.

La madre del recién nacido, Chelsea Philips, le dio por nombre Silas. Aseveró que nunca imaginó que su hijo viniera al mundo con un nacimiento tan raro, ella dijo: "Se encontraba en posición fetal y podías ver sus brazos y piernas doblados. Fue muy interesante verlo". El pequeño tuvo que nacer por cesárea y con tan sólo 26 semanas de gestación, es decir, tres meses prematuro.


Nacer 'zurrón' ¿es raro?

Considerando la forma en que nació, dentro del saco amniótico, la mayoría de los médicos califican este hecho como un 'milagroso alumbramiento'. A ello se debe sumar que las probabilidades de un saco sin ningún tipo de ruptura es significativamente alto; ocurre 1 cada 80.000 partos. El líquido amniótico, dentro del saco, tiene como objetivo proteger al bebé de posibles golpes y lesiones, así como de brindar la temperatura adecuada y constante. Además, proporciona los fluidos necesarios para su respiración y deglusión.

En términos generales, el saco amniótico, debiera romperse por sí solo durante el trabajo de parto, hecho que se conoce como 'romper aguas'. Silas, a pesar de ser prematuro, responde bien a su nuevo habitat y progresa con normalidad. Señal más que satisfactoria para que los médicos den el alta y ambos, madre e hijo, puedan ir a casa.


Zurrón y con buenos augurios

"Nació zurrón" o "es zurrón", son expresiones de costumbres populares que refieren cuando un bebé nace envuelto en las membranas amnióticas. Estos dichos populares se emplearon desde hace mucho tiempo, ya que son hechos que ocurren con rareza. Desde la antigüedad, este tipo de alumbramientos nunca fue mal visto, al contrario, es considerado como una buena señal para el futuro del recién nacido. En la Edad Media se pensó que todo aquél que nacía baja estas extrañas condiciones estaban destinados a grandes cosas.

En Europa, creció la siguiente leyenda: Quien guardara el zurrón, de un bebé, obtenía la buena suerte del niño que hubiere nacido en esas condiciones. El poseedor era protegido de morir ahogado. Incluso muchos marineros le otorgan poderes al punto de considerar al zurrón seco como un amuleto de la buena suerte. Además, afirman que para navegar por los mares, con resguardo, siempre se debe llevar un zurrón. #Padres hoy