Un estudio desarrollado por paleontólogos del Museo de Historia Natural de Nueva York, encontró siete variedades distintas de cocodrilos de una antigüedad aproximada de 13 millones de años. El descubrimiento se logró en un yacimiento de fósiles en la Amazonia del Perú.

De manera previa a que el caudal del Amazonas tomará la forma que tiene actualmente, la diversidad de fauna y flora de la región se concentraba en entornos pantanosos con moluscos abundantes.

El descubrimiento revela que hace unos 13 millones de años existían hasta siete variedades de cocodrilos, los cuales vivían en los ambientes pantanosos del noreste del territorio peruano.

En este rico entorno, hallado luego de una década de investigaciones en la parte peruana del Amazonas, fue encontrada la concentración de cocodrilos prehistóricos más notable de la historia de la paleontología.

Lo más asombroso es que en cierto periodo, todas estas especies coexistían en un mismo hábitat. Lo anterior puede explicarse por la enorme disponibilidad de recursos como caracoles y bivalvos que allí había y que hoy en día solo integran un pequeño porcentaje de la alimentación de estos formidables reptiles.

La investigación, dirigida por Rodolfo Salas-Gismondi y dada a conocer en la revista "Proceedings of the Royal Society B", ayuda a comprender mejor el desarrollo evolutivo de la biodiversidad en el Amazonas.

La cuenca del Amazonas moderno incluye una de las variedades ecológicas más ricas del planeta. No obstante, acerca de su origen no se conoce demasiado. John Flynn, especialista del Museum of Natural History y uno de los responsables del estudio, comenta que, por el hecho de que el Amazonas actual nos presenta un denso bosque tropical, la posibilidad de hallar antiguas rocas y fósiles preservados en estas mismas formaciones rocosas, es más bien limitada. Por ello, lo que los científicos encuentran allí de vez en vez no es exactamente lo que se había esperado.

La investigación de Flynn y sus colaboradores ha sido provechosa, ya que, además de las siete variedades de cocodrilos prehistóricos que encontraron, se logró describir tres especies hasta ahora inéditas de reptiles amazónicos. Por ejemplo, se identificó un raro caimán de ancho y corto hocico y mandíbula con apariencia de pala, denominado Gnatusuchus pebasensis. Se cree que este reptil usaba su curiosa mandíbula para remover el barro de los fondos de los pantanos y excavar buscando moluscos variados.

Los científicos piensan que la aparición de diferentes caimanes trituradores de conchas, como el mencionado Gnatusuchus se debió especialmente a una notable variedad de moluscos en los pantanos del Mioceno, en el Amazonas prehistórico.