Hay galaxias que producen más estrellas que otras. Los astrónomos las han denominado como "galaxias con brote estelar". Son cuerpos siderales en donde el gas es transformado en nuevos astros, a una velocidad sorprendente. Se ha calculado que pueden producir más de mil veces las estrellas que se forman en una galaxia del tipo de la Vía Láctea, es decir, una galaxia espiral común.

Cabe preguntarse a qué se debe tal diferencia, entre unas galaxias y otras. Esto es lo que trató de responder un equipo de astrónomos en una reciente investigación, que incluyó el uso del telescopio ALMA, ubicado en Atacama, Chile. Ellos se ocuparon de diseccionar un grupo de crisoles de estrellas, localizado en lo profundo de NGC 253, una de las galaxias más activas del firmamento observable.

Adam Leroy, uno de los responsables del estudio, comentó que, si bien se sabe que todas las estrellas se generan en vastas nubes de polvo cósmico y gas, hasta la fecha había sido imposible observar lo que acontece dentro de las galaxias con brote estelar, para que sean tan distintas de otras zonas del cosmos en donde se producen los astros.

Los investigadores, con el apoyo tecnológico del telescopio ALMA, lograron detectar unos diez crisoles de estrellas en lo más profundo de NGC 253, algo muy complicado de realizar, con los telescopios de generaciones anteriores, en los cuales las distintas zonas de una galaxia, aparecían como un solo y difuso objeto.

Posteriormente, los científicos realizaron un mapa de las diversas moléculas ubicadas en el centro de la galaxia. Esto fue muy importante, ya que las moléculas pueden revelar mucho de lo que sucede en las nubes de polvo y gas cósmico en las cuales se generan las estrellas.

Y así, al comparar la manera en la que estaban distribuidas, concentradas y el movimiento que exhibían tales moléculas, los astrónomos fueron indagando cada capa nubosa en la que producen los nuevos astros de la galaxia NGC 253. De este modo, el equipo de científicos dirigidos por Leroy descubrió que tales nubes cósmicas de NGC 253 son más grandes, turbulentas y densas que otras nubes parecidas, localizadas en galaxias en espiral normales, como la Vía Láctea.

A final de cuentas, por el hecho de que las nubes productoras de estrellas de NGC 253, concentran tanto material cósmico en un espacio tan reducido, son mejores y más eficaces para la generación de estrellas, que otras nubes parecidas, ubicadas en galaxias como la nuestra.