El próximo mes de junio, la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzará al espacio un satélite más de la serie Sentinel, que corresponde al programa de monitoreo terrestre Copérnico. Todo ello lo dio a conocer la compañía fabricante de vehículos aéreos Airbus, una vez que se ha terminado con la etapa de pruebas.

El segundo satélite Sentinel fue ensamblado en un complejo de Ottobrunn cercano a Munich, en Alemania. Se ha reportado que superó sin problemas los ensayos realizados y ha quedado listo para ser enviado a la base de Kurú, en Guayana Francesa, desde donde será lanzado al espacio con el apoyo del cohete Vega, anunció la firma Airbus.

En la planra de Ottobrunn los especialistas han sometido al satélite Sentinel 2A a diferentes pruebas acústicas, para simular el intenso ruido que se genera en el lanzamiento. Además, también se realizaron test de choques de separación y de vibración para preparar el artefacto a los esfuerzos mecánicos que se le presentarán en la fase de lanzamiento. Otra clase de ensayos fueron de tipo térmico para simular las circunstancias con las que se encontrará el satélite en su travesía espacial.

En cuanto se encuentre en el espacio el Sentinel 2A, orbitará la Tierra a una altitud de 786 kilómetros. El satélite podrá conseguir imágenes ópticas desde el rango visible convencional, hasta el rango infrarrojo de onda corta, en el espectro electromagnético.

Los científicos aprovecharán la información suministrada por el satélite Sentinel 2A para analizar el uso que se le da a la tierra, la planificación que se hace de los terrenos agrícolas, el aprovechamiento de las zonas forestales, las catástrofes naturales y ayudar a operaciones de auxilio humanitario.

También servirá para monitorear los glaciares, las áreas nevadas, las grandes masas de hielo polar y las zonas costeras del mundo, con el objetivo de proteger el medio ambiente.

Cabe recordar que en abril del año anterior fue lanzado el primer satélite de la misión Copérnico, denominado Sentinel 1ª, que ya emite al centro de control, señales de radar. Al lanzamiento que se efectuará el mes de junio, le seguirán en los siguientes años, las puestas en órbita de otros satélites que tiene proyectados la ESA.

Además, para el año 2020, la Agencia Espacial Europea tiene contemplado desarrollar la séptima misión Earth Explorer, cuyo objetivo es investigar las condiciones y dinámicas de los bosques tropicales.

Los científicos de la ESA esperan determinar con el apoyo de este satélite, como está distribuida la masa en estas zonas boscosas para calcular los cambios anuales, durante el tiempo que dure la misión.