Se dice que la música es como un bálsamo interior. Es un hecho que ayuda a muchos individuos a sentirse relajados cuando desean concentrarse en cierta labor. Esta es una perspectiva positiva acerca de esta práctica, pero para quienes gustan de trabajar en la computadora durante muchas horas con los auriculares puestos y con música a todo volumen, puede que no resulte tan benéfico, principalmente conforme uno avanza en el proceso natural de envejecimiento.

Una reciente investigación ha descubierto que escuchar música con auriculares mientras se trabaja con el ordenador, no nos permite memorizar correctamente aquello en lo que uno se había concentrado. Esta conclusión es a la que han llegado científicos del Instituto de Tecnología de Georgia, en una investigación desarrollada hace poco tiempo.

Los responsables del estudio pidieron a numerosos adultos, jóvenes y maduros, a que intentaran recordar una lista de nombres, en tanto escuchaban melodías musicales. Mientras que los voluntarios universitarios no tuvieron dificultad alguna en hacerlo, puesto que la música no los había distraído, los participantes en el experimento de edad mayor, lograron recordar un diez por ciento menos de la lista de nombres, cuando escuchaban temas musicales como fondo, en lugar del silencio.

Los autores de la investigación deseaban replicar, en cierto sentido, lo que sucede en la cotidianidad, ya que sonidos de todo tipo y música también, se dejan escuchar en diferentes horas del día. El experimento reveló las consecuencias que tiene la música en la memoria de tipo asociativo, lo cual se vincula con la capacidad de poner en relación un nombre con un rostro y poderlo recordar.

Los voluntarios de la prueba miraron diferentes rostros y nombres y poco después, se les preguntó si cierta persona daba la apariencia de llamarse de una manera determinada. Los rostros les fueron mostrados algunos minutos después. Entonces los voluntarios tuvieron que identificar si las combinaciones resultantes de nombres y rostros, eran parecidas a las anteriores. En algunos momentos los voluntarios realizaron el experimento en silencio total, pero en otras, escucharon como fondo melodías ambientales o de rock, con temas de grupos como Rush y Jefferson Airplane.

Los científicos atendieron que, los participantes en general, aceptaban que la música los había distraído, pero sólo los voluntarios de edad más avanzada tenían en verdad problemas para concentrarse con las melodías de fondo. Una de las científicas involucradas en el experimento, Audrey Duarte, del Laboratorio de Envejecimiento del Georgia tech, afirma que, la memoria de tipo asociativo, va disminuyendo con la edad y conforme una persona envejece, es más complicado para ella, recordar donde se charló con alguien, o el nombre asociado a un rostro.

Otra de las autoras de la investigación, la científica Sarah Reaves, indica que, su trabajo, podría ayudar que quienes laboran en los centros de apoyo a los adultos mayores, proyecten de mejor manera sus actividades, tomando en cuenta el entorno de los ancianos, por ejemplo, haciendo silencio durante las dinámicas de aprendizaje.