Los científicos estudiaron las rutas de las embarcaciones españolas que se trasladaban desde Europa al continente americano y viceversa durante el siglo XVI. Fue así que hallaron que las primeras hormigas que colonizaron el orbe, se trasladaron en estos galeones.

Existe una especie de hormiga que puede hallarse en casi todas las zonas tropicales del mundo: la Solenopsis geminata, también conocida como hormiga colorada u hormiga de fuego tropical. Esta variedad de insecto habita en África y Australia, pasando por América del Norte, Sur, Central, la India y el sudoeste de Asia.

De acuerdo a una reciente investigación, llevada a cabo por científicos estadounidenses, la gran distribución de la hormiga colorada inicio en el siglo XVI, cuando se transformó en la primera variedad de hormiga en recorrer el rumbo a través de sus mares.

Pero, ¿cómo se llevó a cabo tan formidable migración? Los investigadores hallaron que las hormigas coloradas subieron a embarcaciones españolas en el puerto de Acapulco, en México y cruzaron el Océano Pacífico hasta arribar a las islas Filipinas. Desde allí, siguieron viajando en grandes navíos hasta llegar a otras regiones del planeta.

Andrew Suárez, experto en biología animal por parte de la Universidad de Illinois y uno de los autores del estudio, explica que, muchos de estos galeones, especialmente si acudían a un sitio para cargar mercancías, llenaban sus bodegas con tierra y posteriormente, cuando arribaban a un nuevo puerto, retiraban la tierra y la reemplazaban con las mercancías.

De acuerdo a Suárez, los barcos llevaron de manera accidental de un rumbo a otro del mundo, a varios organismos, los cuales se hallaban en la tierra que cargaban en sus bodegas.

Y aunque la investigación se enfocó en las hormigas, el científico considera que los galeones transportaron intencionalmente otros seres vivos, como cabras o cerdos para servir de alimento, pero de igual manera otros de manera accidental, como cucarachas, ratones y ratas.

A lo largo de sus travesías entre América y el Viejo Continente, estos barcos españoles del siglo XVI transportaron cualquier semilla o insecto relacionados con los cargamentos que llevaban.

Las hormigas coloradas se establecieron más fácilmente en los lugares de ambiente tropical o subtropical. Los investigadores revisaron los genomas de la hormiga colorada en 192 de estos lugares y analizaron los patrones de diversidad genética que exhibían. Suárez y sus colaboradores se percataron que estos patrones coincidían enormemente con las rutas comerciales de los barcos españoles del siglo XVI.