Los investigadores saben desde hace tiempo que las esponjas son capaces de filtrar el agua y obtener así los nutrientes que necesitan del océano. Pero recientemente se ha profundizado más en esta dinámica zoológica. Científicos del Centro de Ciencias Ambientales de la Universidad de Maryland, en USA, han descubierto que ciertas bacterias presentes en las esponjas recopilan el fósforo que hay en el agua en los arrecifes, para la nutrición de este animal.

El científico Russell Hill, uno de los responsables del estudio, señala que los arrecifes coralinos se encuentran gravemente amenazados en todo el orbe. Por lo cual, es preciso comprender como se desenvuelven los sistemas de los arrecifes a la perfección.

Desde hace más de un siglo se sabe que las aguas en torno a los arrecifes son bajas en niveles de fósforo y nitrógeno. El descubrimiento mencionado ayudaría a entender cómo es que los sistemas arrecifales exhiben una biodiversidad tan vasta y variada, a pesar de que el agua de los arrecifes es tan escasa en fósforo.

El estudio en cuestión también subraya el papel relevante que tienen las esponjas en la estabilidad del ecosistema de los arrecifes. Estas criaturas filtran los nutrientes del agua y de esta manera procesan miles de litros de agua de mar, cotidianamente. Al redistribuir los nutrientes en el sistema arrecifal, las esponjas tienen un rol básico pero esencial para la continuidad de este ecosistema.

Muchos son los microbios y bacterias que se asientan en las esponjas para sobrevivir y viceversa. De manera que estas bacterias pueden llegar a integrar hasta el cuarenta por ciento del volumen corporal de una esponja. Los microorganismos que habitan en las esponjas pueden coadyuvar en la dinámica de transferir agua a la esponja y en suministrarle fósforo a través de cierto mecanismo natural.

El fósforo es un nutriente indispensable para la vida, pero se encuentra en dosis muy limitadas en los alrededores de los arrecifes coralinos. Esta reciente investigación detalla como el fósforo es captado por las bacterias que viven en la esponjas y lo transforman en polifosfato, una variante de fósforo que puede aprovecharse de manera sencilla, por las criaturas que habitan en los arrecifes.

El poilifosfato puede hallarse en prácticamente todos los organismos del mar y ofrece valiosas reservas energéticas. En las esponjas este elemento se muestra a manera de pequeños gránulos, pero aunque antes los investigadores ya habían los habían observado, no se había determinado de qué se trataba. Ahora se sabe que son depósitos de poilifosfato provenientes de las bacterias que habitan en las esponjas.