Los hombres actuales comparten varias particularidades genéticas con otra especie humana dotada de inteligencia, las cuales hicieron surgir graves enfermedades desde hace milenios.

Habitaron en la Tierra en los tiempos prehistóricos y su apariencia era bastante distinta de los humanos actuales. Pero parece ser que los neandertales tenían más similitudes con los humanos de nuestro tiempo, de lo que se pensaba anteriormente. Lo anterior ha sido descubierto a través de una investigación realizada por universidades británicas.

El estudio en cuestión reveló que, los neandertales experimentaban enfermedades actuales, como la llamada lapsoriasis o el mal de Crohn. Este último causa afectaciones en los intestinos, mientras que la primera afecta a la piel, haciendo surgir manchas de color rojizo.

De acuerdo a lo que reportan los responsables de la investigación, dada a conocer en una publicación especializada en temas científicos, ambas enfermedades pudieron haber tenido su raíz, en un antecesor compartido, de los humanos modernos, los homínidos de Denisova- especie descubierta apenas hace unos años- y los neandertales. Tal especie antecesora de estas variedades de homínidos- incluyendo la nuestra-, habría existido hace aproximadamente un millón de años.

Los científicos piensan que las enfermedades mencionadas y acaso otras más, se transmitieron de una especie a la otra, hasta llegar a nuestros tiempos. Agüero Gokcumen, experto en genética evolutiva y responsable de esta investigación, afirma que, su estudio, expone que algunas particularidades genéticas relacionadas con la psoriasis, y la enfermedad de Crohn, y en general con la salud humana, tienen milenios de antigüedad.

Como posible causa de lo anterior, los especialistas proponen que tal herencia podría haber perdurado tanto, por el hecho de que tales enfermedades, en cierto momento, eran hasta cierto punto benéficas para nuestros ancestros homínidos, o sencillamente, no les afectaban en demasía. Gokcumen señala que son enfermedades graves, pero de acuerdo a los descubrimientos realizados, podría pensarse que pudo haber existido alguna circunstancia del pasado, actualmente desconocida, capaz el riesgo que implicaban.

Las enfermedades mencionadas son alteraciones autoinmunes y se puede pensar que, en un ambiente rebosante de patógenos, contar con un sistema inmunológico dinámico, puede ser positivo, ya que así se elevan las probabilidades de una respuesta de tipo autoinmune.

Pero además, Gokcumen, puntualiza que hay varios casos en los cuales una afectación para la salud, ha resultado benéfica para nuestros ancestros prehistóricos. Ese es el caso de la anemia falciforme, enfermedad que hace que sea más complicado para los glóbulos rojos la transportación del oxígeno a través del organismo, pero a la vez, ayuda a prevenir la infección de la malaria.

De modo que, esta clase de enfermedades, pudieron haber sido más importantes para la salud humana y para nuestra constitución biológica- desde tiempos ancestrales-, de lo que podría haberse pensado.