Se dice que no queda nada del mundo por explorar, que todo ya está cartografiado, que no hay más enigmas por resolver, ni tesoros por encontrar. Pero en realidad esto no es exacto. Varios tesoros han sido la obsesión de aventureros, caza fortunas y científicos, a lo largo de los siglos y por diferentes circunstancias, siguen pendientes de hallar.

Grandes cantidades de oro obtenido por piratas, fastuosas tumbas y joyas imperiales, son parte de las maravillas del orbe que aún no han podido ser encontradas, aunque se tiene buen conocimiento de esos tesoros, por numerosos registros literarios, olvidados anales históricos, mitos y leyendas.

Uno de ellos es el Tesoro de Lima. En 1820, un capitán británico, William Thompson, tenía como misión llevar un gran tesoro desde la capital peruana hasta México. Pero al final lo ocultó, de acuerdo a lo que se cree, en las islas Coco. Incluso el exmandatario estadounidense Franklin Roosevelt buscó sin éxito alguno este formidable tesoro, que incluía exóticas joyas, monedas de oro y plata y piedras preciosas.

Otro tesoro perdido es el del lago Guatavita. Se dice que en un cuerpo de agua dulce, se encuentra escondida una considerable cantidad de oro que los indígenas que habitaban en las cercanías de este lago de Colombia, ofrendaron a las deidades del agua.

No menos misterioso es el llamado Huevo de Fabergé. Es una de las numerosas joyas que Carl Fabergé obsequió a los zares rusos y a las cuales se les perdió la huella, luego del conflicto bolchevique. Estos huevos siempre han sido reconocidos como magistrales creaciones y han sido hallados 44 de las 52 joyas originales. Las restantes solo han aparecido en vitrinas y fotografías, pero el paradero de varios de estos huevos sigue siendo desconocido.

La momia de Nefertiti sigue sin aparecer y es una de las maravillas del mundo egipcio que más ha sido más buscada. La hermosura de esta reina fue legendaria y se piensa que tuvo un rol determinante en los asuntos políticos y religiosos de su tiempo, si bien no existe un consenso generalizado acerca de la verdadera relevancia que tuvo Nefertiti.

Por último, se debe mencionar la perdida tumba de Genghis Khan, jefe de los mongoles. Se trata de uno de los vestigios arqueológicos que más búsquedas han motivado. Si bien fue cruel y sanguinario, este líder histórico consiguió congregar bajo un gobierno único, a la totalidad de las tribus mongolas. Para muchos, como conquistador, logró superar a figuras como Alejandro Magno.