Hace más de 6 décadas, al mismo tiempo que las computadoras, surgieron los primeros prototipos de impresoras. Eran enormes artefactos, bastante rudimentarios y de limitada eficiencia, por supuesto, a comparación de las actuales.

Las impresoras fueron pensadas desde la década de 1940, de acuerdo a los planes de artefactos inconclusos creados por Charles Babbage, quien ensayó el primer sistema de impresión del que se tenga noticia, el cual fue objeto de una cuidadosa reconstrucción en el año 2000 y expuesto en el Museo de Ciencias de Londres. Tenía más de cuatro mil piezas y 2 toneladas y media de peso.

Con el paso del tiempo, las impresoras han ido variando en su diseño y en la utilización que se hace de ellas. Ciertamente cada vez son más complejas y eso se hace patente en las modernas impresoras 3D. Pero el grado de eficacia y el elevado rendimiento de estas últimas, no ha pasado desapercibido para la NASA.

Recientemente llegaron a nuestro planeta los primeros objetos elaborados en el espacio a partir de la impresión 3D y mientras se analiza la durabilidad real que tienen, también se estudia su potencial aprovechamiento en futuras misiones a Marte.

Fue en noviembre pasado cuando los astronautas de la Estación Espacial Internacional efectuaron su primer ensayo de impresión 3D y ahora que esos artefactos llegaron a nuestro planeta, la agencia espacial estadounidense desea ir un paso más allá en sus experimentaciones.

Para ello, los técnicos de la NASA probarán la impresión 3D en ambientes de escasa o nula gravedad, para eventualmente valerse de esta tecnología de vanguardia en posibles viajes al planeta Marte.

De acuerdo a lo que se dio a conocer por voceros de la NASA, las pruebas de impresión 3D se dividieron en dos fases. La primera implicó la creación de un logotipo para la propia impresora, en tanto que la segunda se trató de una herramienta impresa a solicitud de los propios investigadores de la Estación Espacial Internacional.

Los objetos derivados de estos ensayos, regresaron a nuestro planeta el día 10 de febrero, habiendo sido traídos por la cápsula Dragón, de la firma SpaceX. El propósito usar impresoras 3D en viajes espaciales, como el que se planea efectuar a Marte, es reducir el peso de las herramientas que se deben llevar a bordo como carga para una travesía interplanetaria. De manera que si se requiere de una herramienta específica, pueda ser fabricada en ese mismo sitio donde se encuentre la nave.