Los proyectos de subcontratar sus traslados espaciales a la Estación Espacial Internacional, están cerca de poderse concretar. Hace unos días, la NASA dio a conocer los adelantos que ha tenido su Programa de Tripulación Comercial.

Se trató del primer evento público en el que la agencia espacial de los Estados Unidos se presentó junto con sus socios comerciales, las firmas SpaceX y Boeing. Las dos empresas fueron elegidas en septiembre del 2014 para el desarrollo de vehículos espaciales y sistemas de alta seguridad, confiables y eficaces, para trasladar astronautas hasta la Estación Espacial Internacional, desde instalaciones de despegue en los Estados Unidos.

De acuerdo a la responsable del programa, Kathy Lueders, las dos empresas ya habían conseguido logros relevantes en su campo. Por ejemplo, Boeing ya planea un ensayo de lanzamiento abortado, para inicios del 2017, un vuelo no tripulado en abril de este mismo año y un vuelo ya con tripulación ( un piloto de la NASA acompañado de uno de Boeing) para el mes de julio, también en el 2017.

En cambio, el programa de desarrollos astronáuticos de SpaceX va más adelantado. Y es que su lanzamiento inicial se dará dentro de un mes, y un ensayo de vuelo abortado, en algún mes de este mismo 2015. El primer vuelo sin tripulación de SpaceX se realizará en las postrimerías del 2016 y el primer ensayo con una nave tripulada se efectuará a inicios del año 2017.

De acuerdo a Charlie Bolden, director de la NASA, se debe celebrar el adelanto que se ha tenido en el proyecto. Bolden afirma que se trata de una evidencia de la visión e ingenio de los estadounidenses, y valida la decisión que se tomó hace unos años, de cancelar el programa de transbordadores espaciales.

Una de las ventajas de estas nuevas misiones espaciales, es que harán posible que la tripulación de la Estación Espacial Internacional aumente a siete astronautas de los Estados Unidos o cosmonautas de Rusia. Y con ello se ampliará el tiempo dedicado a investigaciones diversas. Actualmente se dedica a ello solo 40 horas a la semana y gracias al puente aeroespacial que se instalará en el 2017, ahora se tendrán disponibles 80 horas dedicadas a investigaciones científicas.

Pero además, esta subcontratación de viajes espaciales que planea la NASA, también será positivo para otro ambicioso proyecto: la llegada de humanos a Marte, gracias al cohete Space Launch System y la Nave Orión, actualmente en desarrollo y que se espera esté lista para su despegue en el año 2030.