La agencia espacial estadounidense (NASA) está trabajando en un proyecto nuevo: la creación de un vehículo de exploración planetaria, pero no tipo rover como el Curiosity, pensado para exploraciones terrestres. Se trata de un submarino que tendrá como misión internarse en los mares de lejanos planetas.

El vehículo en cuestión, diseñado por los expertos de la NASA, tiene por nombre Titán y aunque por el momento se encuentra en una etapa muy temprana en su desarrollo, se piensa que puede cumplir misiones de alta envergadura. Por ejemplo, este submarino astronáutico sería enviado para explorar el océano de Kraken en la luna Titán, del planeta Saturno.

El submarino se transportaría en una travesía de más de 1,200 millones de kilómetros hasta el satélite Titán. Tendrá una autonomía de 2,000 kilómetros, siendo capaz de cubrir la mayoría de ellos sumergido en el agua.

Se tiene pensado que el submarino Titan quede listo para el año 2020, cuando posiblemente se emprenda una misión astronáutica no tripulada al mar Kraken, en aquella luna de Saturno. Cabe recordar que no será la primera ocasión en la que un artefacto humano se aproxima a la luna de un planeta lejano. Una de las misiones realizadas por la sonda Cassini-Huygens, en el 2007, fue la que descubrió el mar Kraken y además ofreció valiosos datos acerca del surgimiento del satélite Titán.

Si bien la búsqueda de vida extraterrestre parece a veces concentrarse exclusivamente en el planeta Marte, la NASA y otras agencias espaciales del mundo, parecen encaminar sus pasos más allá e indagar en varias las lunas de Júpiter y otras de Saturno, como es el caso de Titán. Lo más asombroso de esta tentativa, es que la NASA intentará explorar un ámbito novedoso: las profundidades submarinas de un remoto mundo. 

La luna Titán parece estar cubierta casi por completo por arenosas dunas. Es como si fuera un desierto planetario, con excepción del enorme mar Kraken. Pero además, las referencias de la sonda Cassini-Huygens nos harían pensar que las dunas de Titán parecen no haberse movido en millones de años, como si fuera un mundo petrificado en el tiempo.

Los científicos piensan que los vientos que soplan en esta luna de Saturno, cambian su dirección, a la vez que la órbita de esta luna se tambalea mientras gira alrededor del Sol. Ryan Ewing, científico de una universidad texana, piensa que una duna de Titán podría tardar 90 mil años terrestres- 3 mil años de Saturno- en cambiar de dirección.