La nave espacial SoHO (Solar & Heliospheric Observatory), lanzada al espacio por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la #NASA cumple dos décadas ya. Su despegue se dio a mediados de la década de 1990 y hasta la fecha sigue proporcionando valiosa información astronómica.

El vehículo cuenta con herramientas para llevar a cabo doce experimentos diferentes todos ellos relacionados con el Sol. Algunos de ellos se enfocan al núcleo, unos más a la corona exterior y otros más al viento solar. Dos de esos experimentos, denominados Virgo y Golf, cuentan con una significativa participación de científicos españoles.

Por lo pronto, SoHO se ubica a millón y medio de kilómetros de nuestro planeta. Se trata de un satélite especial para desplazamiento estabilizado con una extensión de 10 metros, al tener desplegados los paneles solares. Estos últimos pueden ser dirigidos a cualquier parte del Sol de acuerdo a las necesidades de la nave. La misión estaba prevista para completarse en dos años, con dos más de prórroga, de manera que tenía que haber concluido a finales de 1999. Afortunadamente tuvo un éxito inusitado y actualmente se mantiene en órbita.

La más reciente extensión de tiempo le fue otorgada a la misión el 20 de noviembre del 2014 y comprende 4 años más. Tal decisión fue tomada por los astrónomos responsables del proyecto, considerando la valía de los datos que nos sigue haciendo llegar esta nave espacial.

Durante los veinte años que ha estado activa la misión SoHO, han sido enviados al espacio otros artefactos diseñados para monitorear el Sol. Específicamente han sido la NASA y la agencia espacial japonesa los responsables de estos lanzamientos. De cualquier manera los científicos dedicados al estudio de nuestro astro coinciden en que mucha de la información que proporciona SoHO, continúa siendo única y extremadamente valiosa.

Hay que considerar que este satélite solar ha experimentado uno de los eventos más dramáticos de los anales de la astronáutica. En 1998, el centro de control de la misión SoHO perdió contacto con la nave y la operación quedó suspendida. Los conocedores piensan que tal vez la nave estuvo extraviada en el espacio, orientada hacia cualquier zona, acaso dando giros sin control y con los paneles solares sin desplegar. Pronto la NASA y la ESA se coordinaron para la recuperación de la nave. El procedimiento que se siguió para ello, está considerado como una de las más grandes hazañas en la historia de la exploración espacial.