La utilización de un robot controlado a distancia es básico para esta expedición, ya que los humanos no pueden aproximarse al área del reactor de Fukushima, en Japón, donde la radiación aún es tan elevada, que resulta letal.

Es así que, una serpiente robot, diseñada para revisar uno de los varios reactores fundidos en el complejo nuclear de esta accidentada instalación nipona, se encuentra preparada para comenzar su aventura.

La misión de este robot ofidio es muy delicada, puesto que, determinar los desperfectos en los reactores de Fukushima es algo esencial para el proceso de desmantelar el fallido complejo hidroeléctrico, que se estropeó irremediablemente por el movimiento telúrico y posterior tsunami de hace cuatro años.

Utilizar esta solución de ingeniería robótica es algo necesario, por el hecho de que ningún ser humano puede acercarse a la zona del reactor, donde la radiación aún alcanza niveles mortales. Con los datos que consiga la serpiente robot, personal especializado de la planta, gestionado por Tokyo Electric Power Co., se encargará de las reparaciones pertinentes, por lo menos lo suficiente para que puedan ser inundadas antes de que se intente quitar los restos radiactivos que resultaron derretidos. Todo ello se espera que tome unos diez años de trabajos.

La serpiente robot que explorará la planta de Fukushima tiene una extensión de 60 centímetros. Fue diseñada por la firma Hitachi a través de su empresa filial Hitachi-GE Nuclear Energy. El artefacto fue mostrado a los medios de comunicación esta semana en una planta de esta empresa de robótica, en las cercanías de Tokio. Se espera que la serpiente robot comience la revisión del primer reactor de Fukushima a inicios de abril, afirmaron las autoridades niponas.

El robot en cuestión lleva instalada una lámpara en la zona delantera. Se desplaza arrastrándose como un ofidio. Se internará a la zona contaminada a través de un conducto de diez centímetros de ancho, insertado en el área de contención radioactiva. Posteriormente, el robot serpiente de Hitachi, se descolgará y descenderá sobre una vasta plataforma, colocada debajo del soporte principal del reactor dañado. A esta área se le conoce como pedestal.

Luego el robot tomará la forma de un dispositivo rastreador con forma de U, y hará llegar fotografías en directo a los científicos responsables del proyecto. También medirá la intensidad de la radiación y la temperatura en el área. El equipo que controlará a la serpiente robot, estará instalado en un centro de mando, relativamente lejos del complejo hidroeléctrico dañado.