Un estudio reciente llevado a cabo por científicos de la Universidad de Los Ángeles (UCLA) y dado a conocer en la revista "Physical Review Letters", proporciona una posible respuesta a la cuestión acerca de la antimateria y su rol en el cosmos.

Alexander Kusenko, profesor de física y su grupo de colaboradores, han propuesto que la asimetría que existe en el universo entre la materia y la antimateria podría estar vinculada al bosón de Higgs.

Específicamente los científicos de UCLA explican que la asimetría puede haberse presentado a causa de la dinámica del campo de Higgs, el cual está asociado con el bosón y podría haber hecho desiguales las masas de partículas y antipartículas en el cosmos. Tal fenómeno derivaría en un pequeño desfase en las partículas de materia con relación a las antipartículas.

Cuando una partícula y una antipartícula se ponen en contacto, en teoría, desaparecen al emitirse dos fotones o un par de algunas partículas distintas. Los astrofísicos consideran que en el caldo primigenio que se formó tras el Bing Bang, existían cantidades equivalentes de materia y antimateria, salvo una diminuta asimetría.

Conforme el cosmos se fue enfriando, las antipartículas y las partículas se eliminaron entre sí, en cantidades iguales, y solo una diminuta cantidad de partículas sobrevivieron. Esa cantidad es el crisol de todos los astros, planetas y gas que existen en el cosmos actual, de acuerdo a la hipótesis de Kusenko.

Hace tres años el hallazgo del bosón de Higgs fue reconocido como uno de los descubrimientos científicos más notables de los últimos tiempos. El bosón de Higgs fue postulado por primera ocasión hace medio siglo, como un elemento indispensable para darle cohesión a las modernas teorías acerca de las dinámicas profundas del universo. Los expertos consideran que es el actor preponderante en la manifestación de la masa en el cosmos.

El científico ruso y sus colaboradores piensan que, por medio de las especiales características de la llamada partícula de Dios, el campo de Higgs habría cambiado de manera temporal a un estado de energía de intensa inestabilidad durante el cosmos temprano, apenas acontecido el Big Bang. A juicio de Kusenko y sus colegas, tales desplazamientos del campo de Higgs podrían haber propiciado que aparecieran asimetrías entre las cantidades totales de materia y antimateria.

Y aunque con el tiempo las masas de esas partículas primitivas se equilibrarían, la pequeña asimetría permanecería siempre y es el origen del universo que actualmente habitamos.