El surgimiento de estrellas en el cosmos pudo acontecer más recientemente de lo que se había considerado, de acuerdo a los datos más recientes obtenidos por el satélite Planck de la ESA. La investigación relacionada con este hallazgo ha sido dado a conocer en la publicación Astronomy and Astrophysics.

De modo que, la etapa de reionización, aquella por la cual, la luminosidad de las estrellas hizo concluir el "periodo oscuro" del universo, pudo haber acontecido unos 550 millones de años tras la Gran Explosión, evento que hizo aparecer a todo lo que existe en el cosmos.

Lo anterior implica unos 100 millones de años de diferencia, con respecto a la estimación que los científicos habían hecho en el 2001, tomando como referencia datos obtenidos con la sonda WMAP de la agencia espacial estadounidense. De manera que las primeras estrellas habrían aparecido más tarde en el cosmos, de lo que se había pensado.

El hallazgo se ha logrado al analizar cuidadosamente el fondo cósmico de microondas (CMB), es decir, los vestigios de luminosidad que aún perduran, de aquel periodo en el que el cosmos aún mostraba una gran densidad y tenía temperaturas muy elevadas. Esta etapa se presentó unos 380 mil años luego de la Gran Explosión, acontecida aproximadamente hace 13, 800 millones de años.

Entre los años 2009 y 2013, la sonda espacial Plank realizó un monitoreo del firmamento para captar esa ancestral luminosidad, de la manera más detallada posible. Gracias a ello se detectaron pequeñas alteraciones en la temperatura, que correspondían a zonas del cosmos, con una densidad un tanto distinta en los segundos primeros de existencia del universo.

Tales fluctuaciones de temperatura serían los crisoles de todos los elementos que surgirían en el porvenir. Nos referimos a las galaxias y estrellas que actualmente podemos contemplar.

Simon White, respetado astrofísico, afirma que, el detallado mapeo de estructuras termales del CMB, es uno de los logros científicos más destacados del nuevo milenio. A juicio del también director del Instituto Max Planck, nos referimos a una representación de gran fidelidad de las fronteras del cosmos perceptible, la cual nos ofrece una perspectiva de cómo se veía el universo cuando era unas 40 mil veces más joven.

Pero además, White está convencido que esta formidable "radiografía" nos ofrecería información de etapas aún más tempranas en la evolución del cosmos.

El descubrimiento en cuestión ha ayudado a los astrofísicos a comprender mejor los primeros momentos de existencia del universo y la naturaleza de los elementos que lo fueron integrando paulatinamente, por ejemplo, los neutrinos y la enigmática materia oscura.