Tras varias infructuosas tentativas, SpaceX, la firma espacial para fines comerciales, dirigida por Elon Musk, consiguió lanzar con éxito el cohete Falcon 9. El lanzamiento se llevó a cabo desde Cabo Cañaveral en Florida, USA. El cohete no llevaba tripulación humana, aunque transportó el satélite DSCOVR, destinado a labores meteorológicas.

Fue una misión muy accidentada ya que fue pospuesta varias veces por el complicado clima que se ha estado presentando en Florida. En el marco del lanzamiento del cohete de SpaceX, el viento era intenso, aunque dentro de los parámetros esperados.

No obstante, el intenso oleaje no permitió que la firma logrará el aterrizaje de la primera etapa del cohete en una plataforma flotante, como se esperaba. De haberse logrado hubiera sido algo histórico y un gran paso para futuras misiones de exploración espacial.

Se había proyectado que, luego de hacer despegar la misión DSCOVR- satélite con el cual, el gobierno estadounidense buscará crear un medio de alerta para fenómenos del clima espacial, riesgosos para nuestro planeta-, el cohete Falcon 9 retornara a la Tierra, ensayando un aterrizaje perfecto en una plataforma sobre el agua. Es algo que ya había probado anteriormente la firma SpaceX, pero con resultados infructuosos.

En esta reciente prueba, cuando el Falcon 9 ya había conseguido poner en órbita el satélite DSCOVR y tras regresar a la Tierra, falló también al intentar el aterrizaje en la plataforma flotante. El cohete aterrizó de manera vertical, como se esperaba, pero lo hizo en el agua, a unos diez metros de donde debería haberlo hecho.

Voceros de SpaceX, culparon de esta nueva irregularidad al mal clima que se presentaba en ese momento en el área del aterrizaje, destacando que el Falcon 9 se comportó como era debido, al aterrizar de manera vertical. Además, señalaron que la plataforma flotante, una embarcación dron, fue construida para desempeñarse en cualquier circunstancia, menos en un ambiente de clima extremo, como fue el que se presentó.

El propio Elon Musk, jefe de SpaceX, publicó en Twitter que se tenían altas probabilidades de un óptimo aterrizaje en la plataforma flotante, con un tiempo no agitado. Posteriormente, una vez completada la misión, pero con el accidentado aterrizaje, Musk volvió a publicar un mensaje que decía, aterrizaje en un mar agitado, acompañada de una foto del cohete en descenso.

SpaceX es junto con Boeing, de las empresas espaciales y de aviación, que más está colaborando con la #NASA en varios de sus proyectos astronáuticos.