Un aparato que se encuentra instalado en el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO), ha ofrecido a los astrónomos la perspectiva tridimensional del cosmos lejano más exacta obtenida hasta la fecha.

Se trata del instrumento denominado MUSE y de acuerdo a los expertos, es capaz de superar al telescopio espacial Hubble, en la calidad de su visión 3D del universo, aun estando instalado en un telescopio terrestre.

Luego de analizar detenidamente la zona sur del campo de observación del Hubble durante un periodo de 27 horas, recientes observaciones con el MUSE han permitido detectar movimientos, distancias y otros detalles astronómicos que el telescopio espacial Hubble no había sido capaz de detectar en su área de monitoreo. Pero el MUSE además, ha logrado observar más allá del Hubble y con ello ha revelado la presencia de objetos siderales de los que no se tenía conocimiento.

Logrando fotografías de larga exposición de distintas zonas del firmamento, los científicos han elaborado campos profundos que han revelado numerosos datos acerca del cosmos primitivo. Uno de los más celebrados campos astronómicos, fue el que consiguió el Telescopio Espacial Hubble en 1995. Se trata de una imagen que se volvió icónica por su espectacularidad y ayudó mucho en la comprensión del desarrollo del universo temprano.

Un par de años después, el Hubble logró otro famoso campo, pero ahora del firmamento austral. De cualquier manera tales imágenes no eran capaces de responder a muchas de las cuestiones más relevantes para los investigadores. Fue preciso usar otros instrumentos astronómicos, tarea que no fue sencilla ni inmediata.

Todo ello parece haber sido resuelto utilizando el instrumento MUSE del Very Large Telescope del ESO, ya que puede realizar varias de las tareas del Hubble de manera simultánea y con mayor rapidez. Una de las primeras investigaciones que se efectuaron con el MUSE fue observar cuidadosamente el campo profundo austral del Hubble. Los resultados fueron extraordinarios para los científicos, ya que se observaron estrellas y galaxias de las que no se tenía noticia.

Pero además, este instrumento es aún más provechoso al estudiar las galaxias más cercanas a nuestra posición espacial. Los astrónomos utilizando el MUSE pueden observar cómo giran las galaxias y las diferentes partes que las conforman, así como también, otras valiosas características que nos ayudan a comprender cuál ha sido su evolución en el cosmos.