Habiéndose cumplido un año desde el inicio de la búsqueda del vuelo 370 de Malaysia Airlines, no han sido hallados indicios acerca del paradero de la aeronave, pero esto no implica que todo este tiempo haya sido desperdiciado.

Todos estos meses se han llevado a cabo descubrimientos y desarrollos tecnológicos que podrían ser provechosos para millones de individuos, desde pescadores y viajeros de avión o barco, hasta investigadores que están tratando de comprender antiguas modificaciones de la corteza de nuestro planeta.

El vuelo 370 de Malaysia se perdió en algún momento de su travesía entre Kuala Lumpur y Beijing, con los 239 pasajeros y tripulantes que iban a bordo. Y aunque las búsquedas del extraviado avión no se han interrumpido- actualmente por vía submarina-, lo que se ha aprendido mientras tanto, como parte de estas tareas de rescate e investigación, ha sido valioso.

Por ejemplo, desde que se esfumó el avión de Malasia y se comenzó su exhaustiva búsqueda, se han mejorado los mapas submarinos. En la zona del Océano Índico al oeste del territorio australiano, donde los especialistas piensan que cayó la aeronave, los investigadores han mapeado de mejor manera el fondo marino para coadyuvar a la búsqueda del fuselaje del vuelo 370.

Antes los mapas se realizaban solo con datos satelitales, pero ahora se complementan con lecturas de sonar realizadas desde barcos. También se utilizan para este fin, vehículos submarinos de vanguardia, denominados "towfish".

Gracias a lo anterior, también se han mejorado los sistemas de predicción de tsunamis. Usando estos novedosos mapas submarinos, se puede tener un mayor conocimiento de las zonas que durante los movimientos telúricos son más susceptibles de experimentar deslaves subacuáticos, los cuales pueden derivar en tsunamis.

Otra de las lecciones que dejó la desaparición del vuelo 370, fue la necesidad de perfeccionar los sistemas de seguimiento de vuelo de los aviones, incluso para los que se espera sobrevuelen zonas terrestres durante toda su ruta. Se ha mencionado que se ya se plantea un nuevo método que incluye el rastreo cada 15 minutos de un avión, en lugar del rastreo que se hace cada 40 minutos en la actualidad.

De la misma manera, los involucrados en la búsqueda del vuelo 370 reconocen que se requiere perfeccionar las tecnologías de fotografía satelital, puesto que este recurso no ha sido totalmente efectivo para encontrar el avión de Malasia. Las capturas que se han revisado para buscar restos de la aeronave en el mar, son confusas y de poca calidad, por lo cual se ha requerido de expertos para analizarlas, hasta la fecha infructuosamente.