Restos de ADN, al ser examinados, revelaron asombrosos vínculos entre Inglaterra y Europa continental de hace aproximadamente 8 milenios. Un equipo de científicos encontró evidencias de un tipo de trigo en un yacimiento arqueológico localizado en la costa sur del Reino Unido, unos 2 milenios antes de que la agricultura fuera introducida en esta nación europea.

Los investigadores indican que la introducción de prácticas agrícolas por lo general indica un instante histórico determinante para prácticamente todos los asentamientos humanos, ya que señala el incipiente desarrollo de las sociedades que forjaron la historia moderna.

Un artículo incluido en un reciente número de la revista Science, detalla que la explicación más factible para que el trigo fuera hallado allí, es que las comunidades mesolíticas británicas tuvieron vínculos comerciales y sociales que llegaban allende la zona del Canal de la Mancha.

Tales conexiones podrían haber sido propiciadas por puentes de tierra que unían a la zona costera sureste de Inglaterra con Europa continental. De esta manera se hacían posibles intercambios entre los agricultores del sur del continente europeo y los cazadores británicos.

Los restos de trigo identificado por los investigadores corresponden al denominado Einkorn, el cual era normal en el sur del territorio europeo cuando se hizo presente también en el sur del Reino Unido, específicamente en la zona de Bouldnor Cliff.

El ADN del trigo Einkorn se obtuvo del sedimento que se había formado de manera previa, en el terreno que más adelante quedo sumergido por el deshielo de grandes glaciares que se hallaban en Europa Central.

El estudio fue encabezado por Robin Allaby, científico de la Universidad de Warwick, quien afirma que el hallazgo del trigo einkorn revelaría que la Inglaterra del Mesolítico era menos insular de lo que se creía y que sus moradores habían estado interactuando con los habitantes del sur del continente europeo durante los días del neolítico.

Los autores de la investigación señalan que hace 8 milenios, las comunidades de las islas británicas sobrevivían de la caza y la recolección en tanto que, al sur, las poblaciones agrícolas prosperaban y se extendían por todo el territorio europeo continental.

De manera que gracias a esos posibles puentes de tierra, los cuales facilitaban el contacto mencionado, Inglaterra, no solo no era totalmente insular, sino que además estaba vinculada comercial y culturalmente con el resto del continente europeo, en tiempos prehistóricos.