El pasado 16 de febrero, un equipo multinacional de científicos dio a conocer hipótesis novedosas acerca de ciertas nubes verticales en el planeta rojo, fotografiadas por astrónomos amateurs hace tres años.

Fueron vastas nubes que fueron captadas alcanzando alturas superiores a los 250 kilómetros. Reportes de eventos similares ocurridos anteriormente se referían a nubes que nunca rebasaron los 100 kilómetros. Actualmente, nuevos análisis desarrollados por especialistas todavía ofrecen más preguntas que explicaciones acerca de estas enigmáticas nubes verticales.

Antonio García Muñoz, científico de la Agencia Espacial Europea (ESA), uno de los responsables de la investigación, comentó recientemente que él y sus colaboradores habían estado explorando dos posibles escenarios para explicar este raro fenómeno: podría tratarse de nubes de agua o CO2 condensado y polvo; o bien, una extraña aurora.

García Muñoz agregó que tras profundizar en ambas hipótesis, se llegó a la conclusión de que ninguna era cien por ciento concluyente. Por lo consiguiente, los astrónomos dedicados al estudio de este evento en la superficie de Marte, tuvieron que reconocer que seguía siendo una interrogante abierta. Esto lo comentó el especialista de la ESA al sitio web astrowatch.net.

El fenómeno fue observado por primera ocasión en el mes de marzo del 2012, a lo largo de diez días. Las gigantescas columnas nubosas dejaron de verse a finales de este mismo mes de marzo. Posteriormente fueron detectadas de nuevo el día 6 de abril y se mantuvo visibles durante otros diez días. Cerca de 20 astrónomos amateurs de diferentes regiones del orbe, lograron captar las enigmáticas columnas de nubes de Marte.

García Muñoz detalló que el penacho de esas nubes se observó al mediodía pero no así a medianoche, lo cual reflejaría que el fenómeno presenta una especial variabilidad de acuerdo la hora del día. Por otra parte, las estructuras de las columnas se modificaron de día a día. Todos estos detalles revelarían, a juicio de este experto, que el fenómeno exhibe una acelerada evolución en las primeras diez horas de presentarse y tiene además una manifestación cíclica.

Lamentablemente ninguna de las naves terrestres que actualmente orbitan Marte captó el evento, por las circunstancias de luminosidad y visión que se tenían en el momento en que se presentó. Muñoz explica que, para observar fenómenos como el de estas enigmáticas nubes verticales de Marte, las naves terrestres deben de hallarse en el momento preciso en el lugar adecuado y en marzo del 2012 parece que no fue así.