Por medio del Observatorio estratosférico de la #NASA para la Astronomía Infrarroja (SOFIA), se ha hallado que las estrellas supernovas pueden generar material suficiente para la formación de mundos como el nuestro.

Tales hallazgos fueron publicados en la versión online de la revista "Science". Un científico de la Universidad de Cornell en Estados Unidos, Ryan Lau, comentó al respecto que sus observaciones permitieron descubrir una nube ocasionada por el estallido de una supernova de hace unos diez mil años. Tal explosión generó tanto polvo como para formar 7,000 planetas similares al que habitamos.

El grupo de investigación encabezado por Lau, usó un telescopio instalado en el vehículo aéreo SOFIA y una cámara de infrarrojos, para captar imágenes de gran nitidez de una nube de polvo cósmico denominada como supernova Sagitario A Oriente, dio a conocer la NASA en un comunicado a los medios.

El grupo uso referencias obtenidas gracias al SOFIA para calcular la masa exacta de polvo en la nube, considerando la intensidad de su emisión. El estudio además, precisa de análisis de longitudes de onda infrarrojas de mayor longitud, con el objetivo de observar por entre las nubes cósmicas y medir las radiaciones despedidas por la acumulación de polvo de la supernova.

Al respecto Lau comentó que, el polvo que sobrevivió al impacto con las ondas de choque del estallido de una supernova y que actualmente está esparciéndose hacia el entorno interestelar, podría formar parte, eventualmente, del material donde se formen nuevos astros y mundos.

Tales resultados abren la posibilidad de que las grandes acumulaciones de polvo detectadas en distantes galaxias más jóvenes, puedan haber surgido de estallidos de supernovas. Estas últimas se habrían formado de los primeros astros masivos, puesto que de ninguna otra dinámica astronómica conocida se podría haber generado tal cantidad de polvo.

SOFIA, uno de los instrumentos de investigación astronómica de la NASA más impresionantes, es un avión tipo Boeing 747 notablemente modificado. Tiene instalado un telescopio con un diámetro de 100 pulgadas, es decir 2.5 metros, a una altura de 12 a 14 kilómetros. Este formidable vehículo aéreo es un proyecto que manejan conjuntamente el Centro Aeroespacial Alemán y la Agencia Espacial Estadounidense. #Investigación Científica